Nueva evidencia sobre galaxias moldeadas en el Universo temprano        

Por: Telescopio Subaru.

25 de mayo de 2026

 

Región del protocúmulo de Loktak. Imagen compuesta en falso color que combina observaciones en luz visible del Telescopio Espacial Hubble con observaciones infrarrojas del JWST. Crédito de la imagen: Laishram et al/NAOJ/NASA/ESA/CSA.

 

        Un gran protocúmulo de galaxias que existió hace 12.600 millones de años, descubierto inicialmente con el Telescopio Subaru, ha sido examinado en detalle utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST). El estudio reveló que las galaxias en regiones densamente pobladas son más extensas que galaxias similares en entornos menos densos. Los resultados, publicados en The Astrophysical Journal Letters, muestran que incluso cuando el Universo tenía solo 1.200 millones de años, el entorno ya influía en el crecimiento de las galaxias.

 

        Las galaxias jóvenes con formación estelar activa suelen emitir un tipo especial de luz llamada emisión Lyman-alfa. Esta emisión se produce cuando la radiación de estrellas jóvenes y calientes excita el gas de hidrógeno circundante. Las galaxias detectadas mediante esta señal se denominan emisoras Lyman-alfa y son marcadores útiles para rastrear la estructura del Universo primitivo. Utilizando un filtro especial ajustado para detectar esta luz, el equipo cartografió una vasta área del cielo e identificó una región donde las galaxias estaban fuertemente concentradas.

 

La estructura recién descubierta recibió el nombre de Protocúmulo de Loktak, en honor al lago Loktak en Manipur, India. El nombre refleja la forma en que cuatro concentraciones de galaxias separadas se unen para formar una estructura mayor, que se asemeja a las islas flotantes del lago. “Encontrar un sistema tan claramente organizado en esta época temprana nos brinda una oportunidad única para estudiar cómo el entorno afecta el crecimiento de las galaxias en el Universo joven”, señala Ronaldo Laishram, autor del estudio.

 

Posteriormente, el equipo utilizó imágenes infrarrojas del JWST para comparar las galaxias dentro del protocúmulo con galaxias en entornos más típicos de la misma época cósmica. Observadas en luz ultravioleta (que permite rastrear las regiones donde se forman las estrellas) las dos poblaciones de galaxias mostraron poca diferencia de tamaño. Sin embargo, en luz visible, que permite rastrear la distribución general de las estrellas ya formadas, las galaxias del protocúmulo eran, en promedio, aproximadamente 1,4 veces más grandes que las galaxias en entornos normales.

 

En otras palabras, aunque los núcleos de formación estelar parecían similares, las galaxias en su conjunto habían crecido de manera diferente. Esto sugiere que la formación estelar en los centros galácticos se desarrolló de forma similar, pero las galaxias en entornos densos construyeron sus estructuras estelares externas antes y con mayor rapidez. La importancia de este resultado radica en que demuestra claramente que los efectos ambientales ya estaban dando forma a las galaxias mucho antes de que los cúmulos de galaxias estuvieran completamente formados.

 

De los 13.800 millones de años que tiene actualmente el Universo, las galaxias que aquí se observan datan de tan solo 1.200 millones de años después del Big Bang. Incluso en esa época tan temprana, el crecimiento de una galaxia dependía de su entorno. Esto significa que la evolución galáctica está determinada no solo por su masa y propiedades internas, sino también por su entorno desde sus inicios. El estudio sugiere que la apariencia de las galaxias no solo está determinada por sus características innatas, sino también por el lugar donde se desarrollan, y que este proceso comenzó en los primeros capítulos de la historia cósmica.

 

Fuente:

https://subarutelescope.org/en/results/2026/05/25/3716.html