Astrofísicos descubren el compuesto molecular con azufre más grande en el espacio
Por: Max Planck Society y Centro de Astrobiología del CSIC.
23 de enero de 2026

Representación artística de una molécula de sulfuro en el espacio. Crédito de la imagen: MPE/NASA/JPL-Caltech.
Investigadores del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE), en colaboración con astrofísicos del Centro de Astrobiología (CAB) del CSIC-INTA, han identificado la molécula con azufre más grande jamás encontrada en el espacio: el 2,5-ciclohexadieno-1-tiona (C₆H₆S). Este descubrimiento se logró combinando experimentos de laboratorio con observaciones astronómicas. La molécula reside en la nube molecular G+0,693–0,027, a unos 27 000 años luz de la Tierra, cerca del centro de la Vía Láctea.
Con un anillo estable de seis miembros y un total de 13 átomos, supera con creces el tamaño de todos los compuestos con azufre detectados previamente en el espacio. Hasta ahora, los astrónomos solo habían detectado pequeños compuestos de azufre, en su mayoría de seis átomos o menos, en el espacio interestelar. Se esperaban moléculas grandes y complejas que contuvieran azufre, en particular debido a su papel esencial en proteínas y enzimas; sin embargo, estas moléculas más grandes habían permanecido esquivas.
Esta brecha entre la química interestelar y el inventario orgánico encontrado en cometas y meteoritos había sido un misterio central en la astroquímica. El C₆H₆S recién descubierto está estructuralmente relacionado con moléculas halladas en muestras extraterrestres y es el primero de su tipo detectado definitivamente en el espacio. Establece un “puente” químico directo entre el medio interestelar y nuestro propio Sistema Solar.
El equipo sintetizó la molécula en el laboratorio aplicando una descarga eléctrica de 1000 voltios al tiofenol (C₆H₅SH), un líquido con mal olor. Utilizando un espectrómetro de desarrollo propio, midieron con precisión las frecuencias de emisión de radio de C₆H₆S, generando una “huella de radio” única con más de siete dígitos significativos. Esta firma se comparó posteriormente con datos astronómicos de un amplio estudio observacional dirigido por el CAB, recopilados con los radiotelescopios IRAM de 30 m y Yebes de 40 metros en España.
“Nuestros resultados muestran que una molécula de 13 átomos estructuralmente similar a la de los cometas ya existe en una nube molecular joven y sin estrellas. Esto demuestra que la base química de la vida comienza mucho antes de la formación de las estrellas”, afirma Valerio Lattanzi, científico del MPE. El descubrimiento sugiere que es probable que muchas más moléculas complejas que contienen azufre permanezcan sin detectar, y que los ingredientes fundamentales de la vida pueden haberse formado en las profundidades del espacio interestelar, mucho antes de que existiera la Tierra.
“Esta detección abre una vía completamente nueva para estudiar moléculas con azufre en el espacio, dado que los anillos aromáticos y los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) parecen ser componentes abundantes y ampliamente distribuidos en el Universo”, explica Víctor M. Rivilla, científico del CAB y coautor del estudio. Este descubrimiento se suma a la sólida trayectoria del CAB en el campo de la astroquímica, que incluye las primeras detecciones en el espacio de numerosas moléculas de gran relevancia astrobiológica como la etanolamina, el propanol, el ácido carbónico y la glicolamida, en el medio interestelar
Fuente:
https://www.mpg.de/26040668/the-origins-of-the-chemistry-of-life-in-space?c=2249