JWST detecta una galaxia violenta y gaseosa en el Universo primitivo
Por: Paul Sutter, Space.com.
21 de noviembre de 2025

Composición en colores de la galaxia distante SXDF-NB1006-2. Crédito de la imagen: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), NAOJ.
Recientemente, un equipo internacional de astrónomos utilizó el Telescopio Espacial James Webb (JWST) para estudiar en detalle una galaxia joven y brillante en el Universo primitivo. Si bien no es la galaxia más antigua descubierta, se encuentra entre la primera generación de grandes galaxias que aparecieron después del Big Bang. En concreto, esta galaxia surgió cuando el Universo tenía menos de 500 millones de años, debido a la lejanía de la galaxia SXDF-NB1006-2, la observamos tal como era cuando tenía apenas entre uno y dos millones de años.
Y esta joven galaxia está teniendo una actividad estelar impresionante. Está formando estrellas a un ritmo de aproximadamente 165 masas solares por año, según informaron los astrónomos en un artículo publicado en octubre en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Esto representa más de 16 veces la tasa de formación estelar de la Vía Láctea, lo que hace que SXDF-NB1006-2 se vea mucho más brillante y azul que una galaxia más moderna y tranquila como la nuestra.
Pero eso no es todo, cuando las galaxias experimentan intensos ciclos de formación estelar como este, producen una gran cantidad de estrellas grandes y brillantes. Estas estrellas hacen dos cosas. Primero, emiten enormes cantidades de partículas y radiación, como el viento solar potenciado. Y segundo, mueren. Muchas. Explotan como supernovas tremendas casi inmediatamente después de nacer.
Toda esta actividad eleva de forma vertiginosa la temperatura de la galaxia y provoca que enormes columnas de gas se expandan hacia el exterior. En el caso de SXDF-NB1006-2, los astrónomos midieron flujos de salida a una velocidad superior a 500 km/s, tres veces mayor que la velocidad de escape de la galaxia.
Curiosamente, aunque la galaxia estaba repleta de estrellas jóvenes y brillantes, contenía más elementos pesados de los que cabría esperar dada la edad de las estrellas. Dado que los elementos pesados solo pueden provenir de generaciones anteriores de estrellas, los astrónomos sospechan que existe una población de estrellas más antiguas oculta tras el brillo de sus hermanas menores.
Pero todas esas salidas de gas son perjudiciales para la galaxia. Una vez que el gas se escapa, no regresa. Y sin gas, la galaxia no puede seguir formando estrellas. Los astrónomos estiman que esta galaxia agotará su gas en tan solo unos cientos de millones de años. No morirá por completo; mientras haya algo de gas, las estrellas aún pueden formarse, pero a un ritmo mucho más lento. Y las estrellas pequeñas y longevas pueden perdurar durante muchísimo tiempo.
Pero los astrónomos sospechan que este tipo de galaxia joven y de rápida formación en el universo primitivo podría evolucionar algún día hasta convertirse en lo que hoy conocemos como una galaxia masiva quiescente. Estas galaxias han acumulado mucho gas, pero han convertido la mayor parte en estrellas. Al consumir su combustible a un ritmo acelerado, se quedan sin él, mientras que galaxias con un ritmo de formación más lento, como la Vía Láctea, siguen generando nuevas generaciones estelares.
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