Identificado el factor clave de los vientos extremos en Venus
Por: Sarah Stanley, Eos.
19 de noviembre de 2025

Las nubes de Venus se desplazan por el cielo a velocidades de más de 100 m/s, impulsadas por una dinámica atmosférica aún no completamente comprendida. Crédito de la imagen: Kevin M. Gill.
Venus presenta un fenómeno misterioso: sus densas nubes se desplazan hacia el oeste a más de 100 m/s, más rápido que un huracán de categoría 5 en la Tierra. . Este escenario sería asombroso en la Tierra, pero es normal en Venus, donde la atmósfera a nivel de las nubes gira unas 60 veces más rápido que el propio planeta, un fenómeno conocido como superrotación. En cambio, la atmósfera terrestre a nivel de las nubes gira aproximadamente a la misma velocidad que la superficie del planeta.
Investigaciones históricas han demostrado que este viento ultrarrápido, conocido como superrotación, se debe al transporte de momento a través de procesos atmosféricos como la circulación meridional, las ondas planetarias y las mareas térmicas. Sin embargo, aún no se conocen con claridad los detalles de cómo las mareas térmicas contribuyen a la superrotación. Nuevas evidencias consolidadas a partir de los datos de las misiones Venus Express y Akatsuki sugieren que un ciclo de mareas atmosféricas diario, alimentado por el calor solar, contribuye mucho más a los vientos extremos del planeta de lo que se creía.
La rápida rotación atmosférica suele ocurrir en planetas rocosos que, como Venus, se encuentran relativamente cerca de sus estrellas y giran muy lentamente. En Venus, una rotación completa dura 243 días terrestres. Mientras tanto, la atmósfera gira rápidamente alrededor del planeta en tan solo 4 días terrestres.
El análisis se centró específicamente en las mareas térmicas, uno de varios procesos atmosféricos, junto con la circulación meridional y las ondas planetarias, cuyas interacciones, como se ha demostrado previamente, sustentan la superrotación de Venus mediante el transporte de momento. Las mareas térmicas son patrones de movimiento del aire que se producen cuando la luz solar calienta el aire en el lado diurno de un planeta.
Las mareas térmicas venusinas se pueden dividir en dos componentes principales: las mareas diurnas, que siguen un patrón cíclico que se repite una vez por día venusino, y las mareas semidiurnas, que tienen dos ciclos al día. Investigaciones anteriores sugerían que las mareas semidiurnas son el principal componente de las mareas térmicas implicado en la superrotación.
Sin embargo, este estudio que incluye el primer análisis de las mareas térmicas en el hemisferio sur de Venus, descubrió que las mareas diurnas desempeñan un papel fundamental en el transporte de momento hacia las cimas de las densas nubes de Venus, lo que sugiere que contribuyen en gran medida a los vientos rápidos. Adicionalmente, la investigación señala que la marea diurna predomina en latitudes altas, en cambio, la marea semidiurna es más prominente en latitudes bajas.
Combinando los datos arrojados por las sondas y los generados a partir de un modelo numérico de la atmósfera de Venus, el estudio mejora la comprensión del entorno atmosférico venusino, aunque los investigadores señalan que se necesita una mayor aclaración y precaución respecto a las contribuciones de las mareas diurnas, el trabajo arroja nueva luz sobre los vientos extremos de Venus y podría ayudar a la investigación meteorológica en otros planetas de rotación lenta.
Fuente:
https://eos.org/research-spotlights/key-driver-of-extreme-winds-on-venus-identified