A  S  T  R  O  B  I  O  G  R  A  F  I  A  S 


 

Michael Faraday

(22 de septiembre de 1791 - 25 de agosto de 1867).

 

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Por: Bronny Sánchez.

Asociación Larense de Astronomía, ALDA.

 

Michael Faraday, D.C.L. F.R.S. Profesor Fuleriano de Química de la Real Institución, Asociado Extranjero de la Academia de Ciencias de París, Orden Boruss Pour Le Merite, Eq; Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Sociedad Filosófica Estadounidense, Académie Nationale de Médecine, Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (desde 1864), Miembro Real de la Academia de Ciencias de Petersburgo, Florencia, Copenhagen, Berlin, Gotinga, Academia Prusiana de las Ciencias, Modena, Real Academia de las Ciencias de Suecia Academia Alemana de las Ciencias Naturales Leopoldina, Estocolmo, Munich, Bruselas, Viena, Boloña. Muchos títulos, pero ante todo, un ser humano excepcional, que se regía por sus creencias religiosas y una profunda fe. De haber existido los Premios Nobel para la época de Faraday, hubiese ganado varios! 

 

Nota del Autor:

Poco después de la muerte de Michael Faraday, en 1867, tres biografías de él, cada uno admirable por la forma en que fueron abarcados, fueron publicados. "La Vida y Cartas de Faraday" por el Dr. Bence Jones, secretario de la Real Institucion, el cual fue enumerado en 1868 en dos volúmenes, ha estado fuera de impresión ya por un largo tiempo; "Faraday como Descubridor" escrito en 1868, por el profesor Tyndall, aunque no muy profundo en sus registros, sin embargo trae a la palestra muchos puntos de carácter de su vida, también fuera de producción."Michael Faraday" del Dr. Gladstone, publicado en 1872, es muy rico en reminiscencia y tan apreciativo del lado de la moral y el carácter de su lado religioso, también fuera de impresión. Otras biografías, más breves, "Eloge Historique" de M. Dumas; el articulo "Faraday" en la Enciclopedia Britanica por el profesor Clerk Maxwell y el capitulo de Faraday en "Heroes de la Ciencia", por el Dr. W. Garnett. Sin embargo, es menester decir que existe aún espacio para otro capítulo en la laboriosa vida de un hombre que ejerció tanta influencia en la sociedad, y su legado a través de los siglos. Sus estudios e investigaciones en fisica se extendieron mas alla de las fronteras del conocimiento, no solo de los grandes desarrollos de la ingeniería eléctrica sino también en los grandes desarrollos y avances en las teorías de la electricidad, magnetismo y la luz, los cuales a través de los años se ha hecho cada vez mas fructíferos. Tomando en cuenta estos aspectos, sus descubrimientos, dedicación y vida, ampliamente justifican la posición de Faraday entre los más eminentes e importantes hombres de ciencia de todos los tiempos. 

 

 

Michael Faraday, el tercero de cuatro hijos de un humilde herrero, concretamente, herrador de caballos, nace en el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre de 1791, en Newington Butt, al sur de Londres, que es ahora parte del municipio de Southwark (prácticamente en el centro de Londres), pero que, en aquel entonces, era una zona suburbana del condado de Surrey. Faraday crece en el seno de una familia muy religiosa y humilde. Como muchos chicos de su época, pronto tiene que dejar la escuela para empezar a trabajar.

 

Su padre, James Faraday, se trasladó junto a su esposa, Margaret  Faraday, y sus dos hijos a Londres durante el invierno de 1791, desde Outhgill, en Westmorland, donde trabajó como aprendiz del herrero del pueblo. Ambos pertenecían a la Iglesia de los Sandemanianos, fundada por Robert Sandeman (1718-1771), secta protestante fundamentalista, cuya base doctrinal era la creencia literal en las Sagradas Escrituras, y cuyas normas básicas de conducta eran el amor y un alto sentido de la comunidad, ambos presentes en Faraday toda su vida.

 

Su nacimiento ocurre en plena revolución industrial y también, cuando la revolución francesa se encontraba en pleno apogeo. Aquel año, Mozart, uno de los más grandes genios que ha dado la música, muere con tan solo 35 años; al igual que en 1564, la muerte de Miguel Angel coincide con el nacimiento de Galileo, en 1791, la palma del saber vuelve a pasar simbólicamente de un artista a un científico.

 

De niño, la madre de Faraday lo sacó del colegio porque los métodos y  castigos para los niños eran terribles; la maestra de Faraday se burlaba y le castigaba por no pronunciar bien la "R". Después de esto, la historia no registra que Faraday haya regresado otra vez a la escuela. Comenzó a estudiar por su cuenta, pero su creatividad e ingenio lo llevarían a la fama a pesar de no tener una formación rigurosa en ciertos campos de la ciencia.

 

En cuanto a los inicios de su educación, el mismo Faraday menciona:

 

"Mi educación fue del tipo más corriente; consistió en poco más que los rudimentos de lectura, escritura y aritmética en una escuela diurna común. Las horas fuera de la escuela las pasaba en mi casa y en las calles."

 

En 1800, con apenas 9 años, Faraday totalmente ajeno para él, el físico italiano Alessandro Volta, le muestra a Napoleón Bonaparte su gran descubrimiento: la batería o pila eléctrica, uno de los inventos más significativos de la ciencia, con lo que se abre el siglo XIX.

 

¿Coincidencia? ¿Cosas del destino? o mera casualidad? Quien podría decir que aquel pobre chico, que apenas pudo ir a la escuela, años más tarde, conocería a Volta, ya casi septuagenario, y que a partir de su invento y de aportes posteriores, realizaría los más grandes descubrimientos en electroquímica, estableciendo las famosas leyes de la electrolisis en los años 1832 y 1833. Este término, electrolisis, fue acuñado por Faraday, junto a otros conocidos como electrodo, ánodo, cátodo, ion, anión, catión y electrolito.

 

En 1804, con apenas 14 años, la difícil economía familiar le obligó a ser empleado como aprendiz recadero de un librero y vendedor de periódicos llamado George Riebau. Durante los siete años que duró su aprendizaje, Faraday leyó muchos libros, entre ellos, The improvement of the Mind, de Isaac Watts, implementando con gran entusiasmo los principios y sugerencias ahí escritos. Tales principios son: ir a conferencias, tomar cuidadosamente notas, mantener correspondencias con personas de intereses similares y unirse a un grupo de discusión.

Durante esta época también desarrolló su interés por la ciencia, especialmente por el fenómeno eléctrico.

La Libreria de Riebau, donde Faraday se empleo como aprendiz con apenas 14 años.

 

Pronto ascendió a aprendiz de encuadernador, actividad en la que mostró gran capacidad y habilidad, de manera que cinco años más tarde, contaba ya con dos ayudantes. Algunos libros encuadernados por Faraday todavía se conservan.

 

En 1810, cuando Faraday contaba con 18 años, fallece su padre, que ya venía arrastrando una larga enfermedad. Su hermano mayor, Robert, se hace cargo de la familia, y su madre se ve obligada a admitir huéspedes. En cuanto pudo, Michael Faraday se ocupo de su madre, la cual murió en 1838, un año después de que subiera al trono la reina Victoria, y cuando ya su hijo era mundialmente famoso y había hecho sus mayores contribuciones a la ciencia.

 

El adiestramiento en el trabajo manual, que le supuso ser encuadernador,  le sería muy útil en años posteriores, cuando la destreza con los aparatos de laboratorio se hizo determinante para su trabajo científico. Por otra parte, el fácil acceso a los libros le convirtió en un lector habitual.

 

Faraday escribe sobre su juventud:

"Mientras fui aprendiz de encuadernador, me gustaba leer los libros científicos que caían en mis manos, y entre ellos, me deleitaba con las Conversaciones de Química de Marcet, y los artículos sobre electricidad de la Enciclopedia Británica. Hice los experimentos sencillos que podían ser costeados con unos cuantos peniques a la semana y de ese modo, construí una maquina eléctrica, primero con un frasco de cristal y después, con verdadero cilindro, así como otros aparatos eléctricos de clase análoga".

 

En 1810, al no poder pagar las asistencias a las conferencias más llamativas, Faraday se unió a un grupo de discusión que estaba compuesto fundamentalmente por jóvenes trabajadores que aspiraban a mejorar su situación en la vida. A las ocho de la noche, todos los miércoles, y con permiso de Ribeau, abandonaba el trabajo y caminaba hasta la casa de un maestro de ciencia llamado John Tatum.

 

Durante aquellas reuniones, bien Tatum o bien uno de los asistentes daba una charla sobre un asunto de su elección. Faraday siempre escuchaba con atención y tomaba notas cuidadosamente; había planeado encuadernar todas sus notas para formar un libro, grande y hermoso, una vez que terminara las clases.

Michael Faraday, cuando contaba con solo 30 años.

 

En el curso de su aprendizaje para ser filosofo de la naturaleza, Faraday se reveló tan receloso en materias científicas como creyente en materias religiosas. Así como aceptaba literalmente y sin preguntar lo que estaba escrito en la Biblia, ponía prueba cualquier afirmación hecha en los libros escritos por meros mortales.

Michael Faraday representa por sí solo una época, una profesión y un  proyecto de vida. En la época de Faraday, Europa consolida la revolución iniciada en el siglo XVII. Las ciudades crecen, el campo se despuebla y surge la burguesía, una nueva clase social que se independiza poco a poco del poder feudal.

 

La economía, basada entonces en la posesión de la tierra, evoluciona  hacia la producción de mercancías: ropa, lámparas, velas, combustibles, pigmentos, herramientas, etc. Está naciendo la industria y el mercado. La máquina de vapor impulsa estos cambios quemando el carbón, mineral extraído de las minas y el carbón vegetal obtenido de los bosques. El comercio se amplía con el intercambio de productos manufacturados y los países de Europa luchan entre sí para repartirse el mundo.

 

En este ambiente de cambio, la ciencia y la tecnología se desarrollan  como nunca. Nacen las primeras organizaciones científicas con sus revistas y reuniones. La educación superior también crece al amparo de la necesidad de formar marinos, ingenieros, químicos, médicos, etc., contribuyendo así al cambio social que está en marcha. Un ejemplo lo encontramos en la Royal Institution de Gran Bretaña, a la que perteneció Faraday.

 

Un año antes de la invención de la pila de Volta, en 1799, el físico anglo-norteamericano Benjamin Thomson, Conde de Rumford había fundado bajo los auspicios de Jorge III, la Royal Institution, que corresponde el edificio de la ilustración que aparece abajo de este párrafo, tomado de una acuarela que se remonta a 1840. El Conde Rumford en 1799, aspiraba a “...difundir el conocimiento y facilitar la introducción general de invenciones y mejoras útiles”. A eso se dedicó Faraday durante toda su vida.

 

La impresionante fachada con columnas corintias, fue mandada a  construir por Faraday a finales de la década de 1830. La Royal Institution (Real Institucion) le proporcionaría, desde 1813 y durante casi 50 años, instalaciones donde investigar, dar conferencias y vivir.

 

El Edificio de la Royal Institution, en el corazón de Londres. Credito: Acuarela de T. Hoser Sheperd, 1840.

 

A comienzos de 1812, Dance Junr, miembro de la Royal Institution, y  cliente de la librería donde trabajaba Faraday, había visto el recargado libro que el joven había confeccionado con sus notas sobre las conferencias de Tatum. Con curiosidad sobre su contenido, Junr había pedido a Riebau llevárselo prestado por un tiempo. Al cabo de unas cuantas semanas, fue a devolvérselo directamente a Faraday, con cuatro pequeños trocitos de papel metidos entre sus páginas: eran entradas de regalo para la próxima serie de conferencias públicas de Humphry Davy, el más famoso químico de la época. Faraday tomó notas cuidadosas de cuanto vió y escuchó, las ilustró y las encuadernó.

 

Humphry Davy (1778-1829), huérfano de padre, se inició como  aprendiz en una botica en 1794, donde despertó su interés por la química y cuatro años más tarde fue superintendente de un hospital. A los veintiún años descubrió el gas hilarante o de la risa, un óxido nitroso cuyas propiedades estableció con el método más empleado por los químicos: experimentar sobre sí mismo. Se convirtió en un excelente conferencista sobre temas químicos, por lo que el conde de Rumford lo invitó a incorporarse a la Royal Institution en 1801, como instructor asistente de química y director del laboratorio, y en 1802 fue promovido al cargo de profesor.

Sir Humphry Davy (1778-1829), maestro y protector de Faraday, Se convirtió en un excelente conferencista sobre temas químicos. En una ocasión dijo: "Mi mayor descubrimiento ha sido Michael Faraday".

 

Hacia 1808 Davy había descubierto cuatro elementos nuevos: potasio,  sodio, magnesio y calcio. El método que utilizó no habría sido posible sin el descubrimiento de la pila de Volta en 1800 y sin la aplicación que de ella hicieron los ingleses Nicholson y Carlisle, quienes demostraron que la electricidad descomponía el agua en sus dos constituyentes, oxígeno e hidrógeno. En 1818 se le otorgó el título de barón y en 1820 fue electo presidente de la Royal Society en sustitución de Joseph Banks, quien en 1808 recibió la comunicación del descubrimiento de Volta.

 

En diciembre de 1812, Faraday escribió a Davy pidiéndole empleo como asistente de laboratorio, adjuntándole notas que había encuadernado de sus conferencias, con impecable caligrafía y primorosa presentación. Davy quedó gratamente impresionado por las notas de Faraday y, a comienzos de 1813, mandó a buscarlo para ofrecerle una vacante que se había producido de ayudante de laboratorio. De esta forma, Faraday empezó su trabajo en la Royal Institution el 6 de marzo de 1813

 

Una página de las notas tomadas por Faraday durante las conferencias de Davy, a las que asistió en 1812.

 

En la clasista sociedad inglesa de la época, Faraday no era considerado un caballero. Cuando Davy decidió emprender un viaje por el continente en 1813-1815, su sirviente prefirió no ir. Faraday, que iba en calidad de asistente científico, se vio forzado a suplir las tareas del sirviente, hasta que se pudiera encontrar uno nuevo en París.

 

La esposa de Davy, Jane Apreece, se negaba a tratar a Faraday como un  igual (le obligaba a viajar fuera del carruaje, comer con los sirvientes), le hacía que su vida resultase tan miserable, que lo llevó a contemplar la idea de regresar a Inglaterra solo y abandonar la ciencia. El viaje, sin embargo, le dio acceso a la élite científica europea y sus fascinantes y estimulantes ideas. Entre aquella élite estaban Joseph Gay Lussac y Andre Marie Ampere, con quien mantuvo una estrecha amistad y una continua correspondencia, que sin lugar a dudas, constituye una de las mas fructíferas colaboraciones científicas de la historia.

 

En 1814, Davy y Faraday visitaron a Alessandro Volta en Milán. Esta gira europea, había de incluir Grecia y Turquía, pero Davy decidió repentinamente volver a Inglaterra. Tras 18 meses de viaje, llegaron a Londres en abril de 1815, atravesando Suiza y Alemania. La súbita decisión de volver, quizás guardó relación con la fuga de Napoleón de Elba, y la subsiguiente reanudación de la contienda, que culminó el 18 de junio de ese mismo año, con la derrota final en Waterloo.

  

Andre Marie Ampere, formo parte de una elite de científicos que estuvieron en contacto con Faraday. Esta amistad se dio luego de conocerse en una gira de Faraday por Europa junto a su maestro y protector Davy, y que posteriormente, mantuvieron a través de correspondencias, representando esta una de las colaboraciones científicas más fructíferas de la historia.

 

De regreso a Londres, Faraday se puso inmediatamente a estudiar e  investigar, guiado por Davy, su maestro y protector, que había luchado por afirmar la ciencia como parte integrante de la cultura y como una necesidad social. Davy, que había conseguido aislar metales alcalinos, como el sodio y el potasio, y alcalinos terreos, como el Bario, el Estroncio, Calcio y el Magnesio, dijo en una ocasión: "Mi mayor descubrimiento ha sido Michael Faraday".

 

Faraday se volvió indispensable para Davy, el trabajo temporal se convirtió en algo permanente y el Instituto Real se volvió en su hogar de por vida. Durante el día, asistía a Davy en el laboratorio, al final del día, subía las escaleras hasta su apartamento pequeño, donde lo esperaba su amada esposa, Sarah. Davy, tal vez bromeaba a costillas de su joven asistente, pero Faraday estaba emocionado; hasta ahora, la electricidad no había sido nada más que un juguete novedoso para entretenerse. Podía hacer que un bombillo se iluminara o hacer girar la aguja de una brújula, pero no tenía ninguna aplicación práctica. Faraday inmediatamente empezó a diseñar el experimento, dedicando todo su tiempo libre al problema.

 

Si Faraday tenía éxito, estaría poniendo un ejército infinitamente grande e invisible y hasta ahora, no descubierto, de electrones, al servicio de los caprichos humanos. Como empieza una revolución? A veces, no se necesita mucho: un trozo de metal, algo de mercurio y un trozo de corcho.

 

Pero la genialidad del pupilo no tardaría en despertar los celos del maestro, que acabarían en envidia cuando siendo Davy, presidente de la Royal Society, se opuso a que Faraday fuera elegido miembro de la misma, el 8 de enero de 1824. Pero Faraday, en votación secreta, fue nombrado miembro de la Royal Society, con un solo voto en contra. A partir de entonces, sus relaciones con Davy cambiaron, no volviendo nunca a ser cordiales como antes.

 

Faraday también estuvo en contacto con algunos físicos italianos de renombre. Entre ellos, estaba Carlo Matteuci, un Fisiologista de fama internacional, bien conocido en la comunidad científica por sus investigaciones en Electrofisiologia.

 

Sin embargo, en 1825, en el ocaso de su carrera, y a pesar de la lejanía personal entre ambos, cuatro años después, en 1829, moriría en Ginebra Davy recomendando a los dirigentes de la Royal Institution que Faraday debía ser nombrado director del laboratorio. Faraday, que nunca se avino a corresponder a la falta de generosidad de Davy, lo cual prueba que era un hombre muy notable en algo más que ciencia, se sorprendió grandemente por este fuerte apoyo de Davy.

 

Sin duda, este gesto corresponde al mutuo respeto que, a pesar de todo,  estos dos grandes hombres se tenían.

 

Aunque Michael Faraday no fue un niño prodigio, como muchos otros  casos de la ciencia, si fue un prodigio de hombre que, al igual que los buenos vinos, con el tiempo fue ganando creatividad, profundidad y madurez. De hecho, sus ideas y experimentos más trascendentes tuvieron lugar a partir de 1831, cuando ya había cumplido los 40 años.

 

Los químicos ingleses John Daniell (izquierda) y Michael Faraday (derecha), reconocidos como los fundadores de la Electroquímica actual, junto con sus respectivas firmas.

 

En 1823 ideó métodos para licuar gases como el anhídrido carbónico,  ácido sulfhídrico, ácido bromhídrico y el cloro, sometiéndolos a presión. También fue Faraday el primer científico que alcanzó en el laboratorio temperaturas bajo cero en la escala Farenheit. En este sentido se le puede considerar un adelantado en la rama de la física moderna llamada Criogénesis, que se refiere al estudio de las bajas temperaturas. 

Faraday personalmente se encontró con Ottaviano Fabrizio Mossotti, quien había estado viviendo durante algún tiempo en Londres, desarrollando la teoría sobre Dieléctrica.

 

En 1825 descubre el Benceno, nombre dado en 1834 que el inicialmente  llamó "bicarburo de hidrogeno". La singular estructura anular del benceno fue descubierta por el químico alemán Kekule, en 1865, dos años antes de la muerte de Faraday.

 

El mismo año que Faraday descubre el benceno, fue nombrado miembro  de un comité, junto con el astrónomo inglés John Herschel y el fabricante de instrumentos ópticos George Dolland. Faraday debía supervisar la manufactura de las muestras de vidrio, y Dolland debía pulirlas en forma de lente; a Herschel le correspondía determinar sus propiedades ópticas. Entre 1825 y 1829 Faraday estuvo dedicado a este tipo de tareas; solo después de la muerte de Davy, pudo abandonar esta onerosa labor y volver a ocuparse de sus propias investigaciones.

 

El único beneficio que obtuvo de este trabajo fue un puesto permanente  en el laboratorio, como ayudante para el sargento de artillería retirado, Charles Anderson. Y además, una de las muestras de vidrio le serviría para descubrir el efecto magneto-óptico (Efecto Faraday) en 1845. Faraday llevó a cabo este descubrimiento en 1845. Consiste en la desviación del plano de polarización de la luz, como efecto de un campo magnético, al atravesar un material transparente como el vidrio. Se trataba del primer caso conocido de interacción entre el magnetismo y la luz.

 

Demostración de las leyes experimentales de Faraday sobre la Electrolisis (1834). Soluciones de Nitrato de Plata, sulfato y aluminio clorido. La corriente eléctrica fluyendo a través de las células es la misma y los iones de metal son depositados en el electrodo negativo en una cantidad proporcional al flujo de la corriente a través de las células electrolíticas (Primera Ley de Faraday). Seguidamente, si la cantidad de plata depositada es 108 g (peso atómico de Ag) que la de sulfato es igual a 31.7 g (cerca de la mitad del peso atómico del Cu) y la del aluminio es 9 g (un tercio del peso atómico del aluminio): Esto indica que los iones del Cu y Al, respectivamente, poseen una doble y triple carga con respecto a la de los iones de Ag (Segunda Ley de Faraday). 

 

Durante toda su vida, Faraday no solamente se sintió en deuda permanente con la Royal Institution, que lo acogió cuando tenía 21 años; también le debía mucho a los libros, que tan ávidamente leyó como habitualmente encuaderno de joven. No es de extrañar, por tanto, que cuidara tanto la faceta de divulgador, fiel a la consigna que un día diera al joven William Crookes (inventor del tubo de vacío): "Trabaja, Acaba, Publica". Así, en 1826, funda las Conferencias de los Viernes por la Tarde, y un año después, en 1827, instituye las Conferencias de Navidad para los Niños, tan famosas como las anteriores, y que aún se siguen celebrando en la actualidad.  

Una de las mejores imágenes del genio es esta; Faraday en la madurez, cuando contaba con 60 años. Ver la naturalidad y expresión en ella, es como viajar en el tiempo. Es alguien que nos mira desde el pasado, mostrándose impertérrito, sin cambio alguno. Su legado está a nuestro alrededor.

 

"Como Berzelius, Faraday fue un químico analítico de considerable habilidad; como Gay-Lussac y John Dalton, fue aplaudido por la comunidad científica por su trabajo sobre gases; como Øersted y Ampere, creo una nueva época en el estudio del electromagnetismo; como Fresnel y Young, hizo contribuciones fundamentales a la teoría de la luz; como Sir Humphry Davy, fue fundador de la electroquímica. Sin embargo, a diferencia de estos hombres, trabajo casi simultáneamente en todos estos campos."   

L.P. Williams "Faraday y la Estructura de la Materia"

 

Dedicaba un tiempo considerable a la preparación de sus conferencias,  que ilustraba profusamente con experimentos. El éxito de Faraday como divulgador movió hace unos años a la Royal Society a fundar el "Premio Faraday" que se concede a los científicos que contribuyen significativamente a la comprensión publica de la ciencia.

 

Vale la pena destacar la siguiente imagen adjunta en esta biografía. Este  cuadro, pintado por el artista sandemaniano Alexander Blaikley, vemos a Faraday con porte elegante y envuelto en un halo de prestigio y autoridad, impartiendo una de sus Conferencias de Navidad en la Royal Institution. Era el año 1855. El pintor era sandemaniano, al igual que Faraday. Tal y como fue descrito al principio, esta secta protestante fundamentalista, hoy prácticamente desaparecida, tenía como base doctrinal la creencia literal de las Sagradas Escrituras, y sus normas básicas de conducta eran el amor y un sentido de la comunidad, aspectos ambos muy presentes en la vida de Faraday.

 

Faraday impartiendo una de sus Conferencias de Navidad en la Royal Institution, en 1855. Cuadro pintado por el artista sandemaniano, Alexander Blaikley.

 

Regresando a la descripción del cuadro, en primer término, aparece, con  una cofia oscura, su esposa, Sarah Barnard, hija de un platero londinense. Se casaron en 1821; Michael tenía 29 años y Sarah, 21. Justo detrás de Faraday, se encuentra su fiel ayudante, el sargento Charles Anderson. Frente al estrado, sentado y de perfil, se encuentra escuchando atentamente el Príncipe Consorte Alberto, esposo de la Reina Victoria, y a la izquierda, no muy centrado en las explicaciones, está un niño, el Príncipe de Gales, hijo de Alberto y Victoria, que más tarde, seria Eduardo VII. Y en frente, en primer término, y con las piernas cruzadas, se puede ver al físico irlandés John Tyndall, que durante una década, fue colega de Faraday, al que admiraba profundamente y a quien sucedió a su muerte.

 

Daguerrotipo de Michael Faraday con su esposa, Sarah. Aunque no tuvieron hijos, ella fue su compañera a lo largo de toda su vida.

 

Los descubrimientos de Faraday inspiraron a otros muchos, y fueron el  origen de numerosos inventos; así mismo, sus ideas indujeron líneas de pensamiento e influyeron profundamente en científicos contemporáneos y posteriores, como Charles Wheatstone, William Thomson (Lord Kelvin), y el no menos famoso, James Clerk Maxwell. Por ejemplo, sus investigaciones sobre la electrolisis despertaron vivamente el interés de su amigo, John Frederick Daniell, famoso por haber construido la "Pila Daniel" de cobre y zinc. Esta fue la primera fuente segura de corriente, puesto que la batería de Volta tenía el defecto de que la corriente disminuía de intensidad con excesiva rapidez.

 

 

 

La Invención del Motor Eléctrico.

 

En 1819, el físico danés Hans Christian Øersted, era catedrático de física y química en la Universidad de Copenhague. Durante una explicación práctica en clase, acerco una aguja imantada a un hilo por el que circulaba corriente eléctrica. Los científicos llevaban ya mucho tiempo sospechando la existencia de alguna relación entre magnetismo y electricidad, y el mismo Øersted pudo, quizás, haber intuido en ese momento que la corriente eléctrica del hilo podía tener algún efecto sobre la aguja imantada.

 

"Un catedrático debería ofrecer a su auditorio la indiscutible impresión de que ha puesto en juego todas sus energías para procurarle enseñanzas y gozo".

Michael Faraday

 

El caso es que allí surgió el efecto: la aguja se movió sin apuntar en el  sentido de la corriente ni en el contrario, sino en la dirección perpendicular al hilo; cuando  invirtió el sentido de la corriente, la aguja dio media vuelta y apuntó en sentido contrario, aunque todavía en ángulo recto al hilo. Este hecho constituye la primera demostración de relación entre electricidad y magnetismo, por lo que se puede considerar como el origen de la ciencia del Electromagnetismo.

 

En 1820, se anunció el descubrimiento de Øersted, que ocasionó una  explosión de activismo. Concretamente, un año después, el 03 de septiembre de 1821, Faraday repitió el experimento del físico danés con una aguja magnética, localizada en diversos puntos alrededor de un alambre que conducía una corriente, encontrando que la fuerza ejercida por la corriente sobre el imán era de naturaleza circular.

 

Inmediatamente, construyó un rotor electromagnético basado en esta  idea. Con este y otros experimentos, que de hecho, constituyen la transformación de energía eléctrica en mecánica, Faraday se convirtió en el inventor del motor eléctrico, uno de los mayores descubrimientos individuales de la historia.

 

La Inducción Electromagnética.

 

Michael Faraday o la "inspirada tenacidad" llevó a cabo durante muchos  años intensas y laboriosas investigaciones relacionadas con diversos campos de la física y la química, pero quizás su descubrimiento más trascendental fue el de la "Inducción Electromagnética" o "Ley de Faraday", en 1831.

 

En electromagnetismo el flujo eléctrico, o flujo electrostático, es una  cantidad escalar que expresa una medida del campo eléctrico que atraviesa una determinada superficie, o expresado de otra forma, es la medida del número de líneas de campo eléctrico que penetran una superficie. Su cálculo para superficies cerradas se realiza aplicando la ley de Gauss. Por definición el flujo eléctrico parte de las cargas positivas y termina en las negativas, y en ausencia de las últimas termina en el infinito.

 

La Ley de inducción electromagnética de Faraday (o simplemente Ley de Faraday) se basa en los experimentos que Michael Faraday realizó en 1831 y  establece que el voltaje inducido en un circuito cerrado es directamente proporcional a la rapidez con que cambia en el tiempo el flujo magnético que atraviesa una superficie cualquiera con el circuito como borde.

 

 

Donde E es el campo eléctrico, dl es el elemento infinitesimal del  contorno C, B es la densidad de campo magnético y S es una superficie arbitraria, cuyo borde es C. Las direcciones del contorno C y de dA están dadas por la regla de la mano derecha. La permutación de la integral de superficie y la derivada temporal se puede hacer, siempre y cuando, la superficie de integración no cambie con el tiempo. Por medio del teorema de Stokes puede obtenerse una forma diferencial de esta ley:

 

 

Ésta es una de las ecuaciones de Maxwell, las cuales conforman las  ecuaciones fundamentales del electromagnetismo. La ley de Faraday, junto con las otras leyes del electromagnetismo, fue incorporada en las ecuaciones de Maxwell, unificando así al electromagnetismo.

 

En cuanto a lo que son las Leyes de Faraday, podemos describirlas así:

 

Primera Ley: Para una solución dada, la cantidad de materia que es depositada en los electrodos, es proporcional a la cantidad de carga, la cual pasa a través de la solución. Esto implica que los iones que llevan la carga a través de la solución, tiene una carga eléctrica muy bien definida.

 

Segunda Ley: Los iones monovalentes de diferentes sustancias, llevan una cantidad igual de carga eléctrica, mientras que los bivalentes y trivalentes llevan una carga correspondiente más alta. Esta ley implica la existencia de una unidad de carga elementaria que en los tiempos de Faraday, era atribuido a los átomos individuales, pero no sabemos la de los electrones. Los resultados de esta investigación fueron publicados por Faraday en 1834, casi al mismo tiempo que Carlo Matteuci, quien formuló las mismas leyes de la electrolisis, pero usando métodos completamente independientes.

 

Esquema del experimento de la inducción electromagnética de Faraday, el 29 de agosto de 1831. Cuando el circuito a la izquierda es cerrado, la presencia de una corriente inducida en el circuito a la derecha es observada, tan largo como el primero, no alcanza el valor de estado estacionario cuando la corriente en el segundo circuito desaparece. De hecho, el flujo del campo magnético dentro del anillo de hierro alrededor del cual los dos filamentos están enrollados, cambian con el tiempo después de cerrar el primer circuito. El mismo fenómeno es observado después de abrir otra vez el circuito izquierdo, en el cual, el flujo del campo magnético decrece. Por ende, la inducción, diferente de la interacción electrostática, es un fenómeno dinámico. 

 

Faraday siempre trabajaba con el mismo ahínco para encontrar la respuesta a una pregunta que le había intrigado y le obsesionaba, desde su descubrimiento del motor eléctrico. Si la electricidad era capaz de producir magnetismo, ¿por qué no habría de ser cierta la inversa, es decir, por qué el magnetismo no habría de producir electricidad?

Experimento de Faraday que demuestra la inducción (1831). La batería líquida (derecha) envía una corriente eléctrica a través del pequeño solenoide (A). Cuando se mueve dentro o fuera del solenoide grande (B), su campo magnético induce un voltaje temporal en el solenoide, detectado por el galvanómetro (G).

 

El 29 de agosto de 1831 llegó el gran día. Comenzó por enrollar un trozo  largo de alambre en torno a una media rosquilla de hierro, haciendo luego lo mismo en torno a la otra media rosquilla, colocada justamente enfrente. Como era habitual, el proyecto de Faraday era muy directo: mandaría una corriente eléctrica a través del primer arrollamiento, produciendo un viento magnético que formaría torbellinos a través de toda la rosquilla. Si esa tormenta magnética producía una corriente eléctrica en el otro arrollamiento, entonces habría descubierto lo que todos buscaban: el magnetismo crearía electricidad.

       

Faraday anticipaba que si aquello ocurría, entonces probablemente la  corriente eléctrica así producida sería muy pequeña; de lo contrario, casi con seguridad, otros ya la habrían detectado hacía mucho tiempo. Así pues, colocó en el segundo arrollamiento de alambre un medidor que detectaría hasta el paso más insignificante de corriente eléctrica; con eso estaba listo para lo que pudiera ocurrir o para que no ocurriera nada. Mientras electrificaba el primer arrollamiento de alambre, conectándolo a una pila voltaica, miraba esperanzado el medidor de corriente eléctrica... ¡La aguja se movía! "oscilaba" garabateó histéricamente en su cuaderno de laboratorio, "y se colocó finalmente en su posición inicial.

 

Durante un rato miró estupefacto la aguja. ¿Volvería a moverse? A los pocos minutos de esperar en vano, renunció. Sin embargo, al desconectar la batería, se quedó atónito al ver que volvía a haber una perturbación en la aguja. La corriente eléctrica que pasaba por el primer arrollamiento de alambre producía un torbellino magnético; ese torbellino, a su vez, originaba una segunda corriente eléctrica que fluía por el otro arrollamiento de alambre, pero solo cuando la intensidad del torbellino aumentaba o disminuía.

  

Aquello explicaba el comportamiento espasmódico de la aguja: siempre  que Faraday conectaba o desconectaba la pila. El torbellino magnético se iniciaba o se interrumpía súbitamente, produciendo aquel efecto. Entre esos dos momentos, y siempre que los torbellinos magnéticos atravesaran establemente la rosquilla de hierro, no ocurría nada. Faraday fue capaz de sintetizar su histórico descubrimiento en una única frase:

  

"Siempre que una fuerza magnética aumenta o disminuye, produce electricidad; a mayor rapidez de aumento o disminución, mayor cantidad de electricidad produce".

  

Este descubrimiento, junto con el de las rotaciones electromagnéticas,  que hizo en 1821, constituye el principio básico de inventos que se fueron desarrollando posteriormente: el Motor Eléctrico, el Transformador, el Dinamo, etc. Una nueva  era, la de la tecnología eléctrica, acababa de comenzar. Incluso, inventos tan importantes como el teléfono, la radio y el telégrafo tienen sus orígenes en este crucial descubrimiento.

 

  Experimento de rotación electromagnética de Faraday, ca. 1821.

 

En una de las conferencias que dictaba los viernes por la noche en la Royal Institution (Ri), concretamente en la que anuncio públicamente su  descubrimiento de la inducción electromagnética, Faraday estaba comentando que en una espiral de alambre que se mueve en la vecindad de un imán, se induce una corriente eléctrica. Sobre esto, alguien del público pregunto: "¿Para qué sirve eso?" y él respondió: "¿Para qué sirve un bebe recién nacido?".

 

Ni que decir tiene el desarrollo de la tecnología eléctrica a partir de ese  bebe, incluyendo su impacto en múltiples actividades humanas, fue enorme y prodigioso. La producción de electricidad a gran escala, deriva de sus investigaciones, tuvo la repercusión social que bien puede sintetizarse en estas palabras: "Un día, señor, podrá gravarla con impuestos", respuesta de Faraday a Mr. Gladstone, ministro de Hacienda inglés, a la pregunta de este por el valor práctico de la electricidad.

 

Una respuesta universal y enormemente premonitoria, como nos recuerda puntualmente el recibo de luz.

 

La Jaula de Faraday.

 

El efecto jaula de Faraday provoca que el campo electromagnético en el  interior de un conductor en equilibrio sea nulo, anulando el efecto de los campos externos. Esto se debe a que, cuando el conductor está sujeto a un campo electromagnético externo, se polariza, de manera que queda cargado positivamente en la dirección en que va el campo electromagnético, y cargado negativamente en el sentido contrario. Puesto que el conductor se ha polarizado, este genera un campo eléctrico igual en magnitud pero opuesto en sentido al campo electromagnético, luego la suma de ambos campos dentro del conductor será igual a 0.

 

La Síntesis de Maxwell.

 

El mismo año y el mismo mes, noviembre de 1831, que Faraday  comunica oficialmente su descubrimiento de la inducción electromagnética a la Royal Society, de Londres, nace el gran matemático y físico escocés James Clerk Maxwell, que muere con tan solo 48 años, en 1879, el mismo año que, a la vez, nace Albert Einstein.

 

Quizás Faraday, debido a su exigua instrucción, sea el físico más  importante de la historia que menos matemática sabia. Sin embargo, tres décadas después, en 1865, Maxwell, que era un matemático excepcional, se encargó de dar forma matemática a los conceptos introducidos por Faraday, fusionando definitivamente, a través de sus famosas ecuaciones, la electricidad, el magnetismo y la óptica.

 

La síntesis de Maxwell predecía las ondas de la radio o Hertzianas, que años después (1877) descubriría el físico alemán Heinrich Hertz.

 

Michael Faraday: Un hombre con una personalidad fascinante.

 

Faraday se casó con Sarah Barnard (1800-1879) el 12 de junio de 1821.  Se conocieron a través de sus familias en la iglesia Sandemaniana, confesando su fe a esta congregación el mes siguiente a su matrimonio, siempre estuvo a su lado. Una vez casado, sirvió como diácono y durante dos períodos, como presbítero. Su iglesia estaba ubicada en Paul's Alley, en Barbican Estate. No tuvieron hijos y cuando ya eran mayores, estuvieron acompañados por unas sobrinas, hijas de Elizabeth y Margareth, ambas hermanas de Faraday. Cuando hacia 1840 sufrió un serio quebranto de salud, probablemente debido a exceso de trabajo, su esposa Sarah y su hermano Robert le acompañaron a Suiza, donde permaneció varios meses descansando.

 

"La perfecta sencillez, modestia e intachable pureza de su carácter, le confería una fascinación que yo nunca he conocido en ningún otro hombre"

Hermann von Helmholtz - físico alemán.

 

La enfermedad mental de Faraday no afectó, sin embargo, a la calidad de su pensamiento, y cuando se repuso, fue tan perspicaz como siempre. Curiosamente, el mismísimo Isaac Newton sufrió una crisis parecida a la misma edad (48-49 años); sin embargo, cuando recuperó su equilibrio mental, ya nunca sería el mismo de antes; aunque su mente seguiría siendo perspicaz, careció ya, en adelante, de iniciativas para abordar ciertos problemas, de modo que nunca los afrontaba, sin que alguien le impulsara a ello.

   

Faraday, por el contrario, no perdió su brillante iniciativa. Así, por  ejemplo, en 1844, reanudó sus investigaciones sobre licuación de gases, y en 1845, descubrió el Diamagnetismo, y algo que ya había intentado antes en cinco ocasiones: La Polarización Rotatoria Magnética o "Efecto Faraday" que prueba la vinculación existente entre la electricidad, el magnetismo y la luz, y que ha tenido una trascendental importancia histórica, al constituir uno de los pilares más sólidos de la teoría electromagnética de la luz.

 

El plano de polarización de la luz linealmente polarizada podía rotarse  debido a la aplicación de un campo magnético externo alineado con la dirección de propagación de la luz. Este fenómeno, es llamado en la actualidad Efecto Faraday. Así lo hace constar en su libro de notas: "He, al fin, tenido éxito en iluminar una curva magnética o línea de fuerza y en magnetizar un rayo de luz".

 

Michael Faraday sosteniendo una barra de vidrio usada en 1845 para mostrar que el magnetismo puede afectar a la luz en un material dieléctrico.

 

En los últimos años de su vida, en 1862, Faraday utilizó un  espectroscopio para estudiar la alteración de las líneas espectrales en presencia de un campo magnético. El equipamiento disponible, sin embargo, no fue suficiente como para mostrar una determinación precisa del cambio espectral. Posteriormente, el físico neerlandés Pieter Zeeman utilizaría un aparato mejorado para estudiar el mismo fenómeno, publicando sus resultados en 1897 y recibiendo el premio Nobel de Física en 1902. Tanto en su publicación de 1897, como en su discurso de aceptación del Nobel en 1902, Zeeman hizo referencia al trabajo de Faraday.

Este retrato, reproducido con permiso de la Galería Nacional de Londres, muestra a un sereno Faraday, seguro de sí mismo, y de las brillantes ideas que más tarde, lo harían de convertir en uno de los científicos más importantes de la historia. Tal fue el rigor de esta aseveración y su peso histórico, que el mismo Albert Einstein, tenía este mismo retrato colgado en su estudio de Berlín, junto a otros dos grandes: de Isaac Newton y el de James Clerk Maxwell.

 

Durante la Guerra de Crimea, en los años 1850, en la que Gran Bretaña  luchaba contra Rusia, el gobierno británico le pidió a Faraday que encabezara una investigación encaminada a determinar la posibilidad de preparar grandes cantidades de gas toxico para su empleo como arma química en los campos de batalla. Faraday contesto inmediatamente que el proyecto era factible, pero lo hizo fracasar al negarse rotundamente a tener vinculación alguna con el mismo.

Las siguientes citas ponen de relieve, de manera elocuente, la magnitud y alcance de su labor investigadora por una parte, y por otra, su impresionante talla como hombre de ciencia y como persona.

 

Faraday fue un hombre extremadamente religioso, no veía ningún  antagonismo entre su ciencia y su religión. En uno de los párrafos de su extensa correspondencia afirma: "Las obras naturales de Dios nunca pueden entrar en contradicción con las cosas más elevadas que pertenecen a nuestra existencia futura".

 

A principios de la década de 1860, como consecuencia de un gradual debilitamiento y pérdida de facultades, se retiró del laboratorio. Esta circunstancia entristeció los últimos años de su vida, y en 1865, abandonó todas sus obligaciones en la Royal Institution.

 

En 1858 se había trasladado a la casa de Hampton Court, al oeste de  Londres, donada por la Reina Victoria, y allí fallece, sentado en su sillón preferido, el domingo 25 de agosto de 1867. Había trabajado durante algo más de 40 años, completando siete volúmenes de detalladas notas de laboratorio. Había rechazado dos veces la presidencia de la Royal Society y había declinado la oferta de la reina de convertirle en caballero.

  

"Debo seguir siendo sencillamente Michael Faraday hasta el final",  había explicado con mucha educación. La Reina Victoria le había ofrecido el honor final: ser enterrado junto a Isaac Newton y otras lumbreras en la abadía Westminster, pero como era de esperar, el famoso científico había rehusado, y por expreso deseo suyo, su funeral fue privado y sencillo. Había pedido también ser enterrado bajo una lápida lo más austera posible, cosa que se cumplió, grabándose en ella su nombre y las fechas de su nacimiento y muerte.

 

Sus logros para la ciencia y la posteridad.

 

Pueden verme a través de la Tv? ¿Pueden oírme? ¿Cómo? Puedo estar en cualquier lugar y por medio de un dispositivo, se puede lograr; pero ¿cómo es eso posible? Para nuestros ancestros, podría haber sido cosa de brujería. ¿Cómo llegamos a alcanzar tal nivel tecnológico? Todo comenzó en la mente de este hombre, del cual nada se esperaba. De hecho, si este hombre no hubiese existido, el mundo que actualmente conocemos, no existiría.

 

Billete de 20 libras emitido en 1991, en el que se conmemora los 200 años del nacimiento de Michael Faraday. El hijo de un humilde herrero, conmemorado en un billete monetario. Es bastante dudoso que esta circunstancia le hubiese agradado, de igual forma, bien que lo merece.

 

Albert Einstein dijo que la historia de la física contaba con dos parejas de  igual magnitud: Galileo Galilei y Sir Isaac Newton, Michael Faraday y James Clerk Maxwell. No es esta la menos interesante de las ecuaciones de Einstein, y de ella podemos deducir una interesante conclusión: nadie podría sostener que James Clerk Maxwell, aunque sin duda extraordinario, haya sido un hombre de ciencia de la talla de Newton, y si la pareja Faraday-Maxwell iguala a la integrada por Galileo y Newton, debe considerarse a Faraday de mayor magnitud científica que Galileo.

 

Esta deducción, puede que para muchos sorprenda, indica el lugar que a  Faraday le corresponde en la historia de la ciencia, siempre y cuando partamos de que era cierto la afirmación de Einstein.

  

Faraday continuaba cambiando el mundo con sus descubrimientos; y  entonces, repentinamente, una enfermedad afecto su mente incomparable.

 

"15 de Febrero de 1840: Estimado Schoenbein: Me sentiría muy alagado de tener tu opinión respecto a... respecto a... Estimado Schoenbein... respecto a... "

"Mi amado esposo, ¿qué es lo que te ocurre? Escribía una carta para Schoenbein, pero no podía recordar lo que quería decirle! No debes alarmarte por esto, trabajas demasiado, estas agotado...

 

"No Sarah! esto es diferente! Horriblemente diferente... Es la tercera vez que me falla la memoria en igual número de días... Temo que estoy perdiendo la cabeza! Y que sería yo sin ella! Ay, mi amado esposo...

 

Cuando Faraday tenía 49 años, empezó a batallar con la perdida severa  de memoria y depresión; su trabajo cesó por completo, y aunque jamás se recuperó por completo, sus logros más grandes estaban por venir.

  

El desarrollo de la ciencia a través de la construcción de teorías y  modelos del mundo físico, su comprobación e incluso, el descubrimiento de nuevos fenómenos, es un acontecimiento social, logro de la humanidad entera, de permanente actualidad.

 

Estatua de Michael Faraday en Savoy Place, Londres.

 

Faraday es una de esas personalidades singularísimas que ha dejado una  huella imborrable, tanto en el pensamiento científico más abstracto, como en las realidades de nuestra vida cotidiana, hoy inconcebibles sin el uso de la energía eléctrica, sin ir más lejos.

 

Este niño pobre, luego de la muerte de Davy, lo sucedió como director del  laboratorio. Faraday usó su autoridad nueva para hacer algo sin precedentes: una serie de Charlas Navideñas anuales sobre ciencia para los jóvenes, que inicio en 1825 y que continua hasta nuestros días, y en sucesión, otros han seguido su legado y tradición: Michael Faraday (1855), Robert Stawell Ball (1900), Julian Huxley (1937), Desmod Morris (1964), David Attenborough (1973), Carl Sagan (1977), Richard Dawkins (1991), Susan Greenfield (1994).

 

El gran químico y físico autodidacta de Londres fue muy crítico con  algunos aspectos de la tradición newtoniana, al tiempo que, como creador del concepto de "campo", sentó las bases para el desarrollo de dos grandes teorías; La Teoría del Electromagnetismo de Maxwell y la Teoría de la Relatividad de Einstein.

 

¿Porque tiene un campo magnético nuestro planeta? ¿Que lo causa? La  respuesta está en la profundidad de la Tierra: el hierro líquido que circula alrededor de la parte solida del núcleo mientras la Tierra gira, actúa como un cable que tiene una corriente eléctrica, y como nos mostrara Faraday, las corrientes eléctricas producen campos magnéticos; y eso es bueno, nuestro campo magnético nos protege de la arremetida de los rayos cósmicos que podían ser muy dañinos para nuestra biosfera. Los rayos cósmicos pueden destrozar nuestro ADN.

 

Michael Faraday había resuelto el misterio que desconcertó a Isaac  Newton: así es como el Sol les indicaba a los planetas como moverse sin tocarlos; el Sol si toca los planetas, pero con su campo gravitacional, y el campo gravitacional de la Tierra a los objetos en su superficie.

 

Faraday mostraba esta energía invisible y sus ideas sobre la luz y la  gravedad como un prestidigitador, es decir, creía que no había nada sólido que lo respaldara. Algunos ridiculizaban abiertamente sus teorías; necesitaban ver sus ideas expresadas en el lenguaje de la física moderna, las ecuaciones precisas. Esta era la única área donde la pobreza infantil de Faraday y su falta de educación formal, de hecho, lo refrenaban. No podía hacer los cálculos.

 

Faraday se topó con un muro que no podía atravesar. Y entonces llegó el físico teórico más grande del siglo XX: James Clerk Maxwell nació en un mundo de prosperidad y privilegios. Fue el hijo único de padres de mediana edad, quienes lo adoraban. Para cuando estaba en sus 20 años, ya se había labrado un nombre como matemático; mientras otros científicos habían llegado a pensar de Faraday como "anticuado" una gran figura del pasado, pero sin participación en el futuro de la física, Maxwell era mejor. Empezó por leer todo lo que Faraday había escrito sobre la electricidad. Se convenció de que los campos de fuerza eran reales, y se dispuso a darles una forma matemática precisa. 

Ridiculizado por sus postura teóricas, Faraday no podía demostrar matemáticamente sus experimentos. Sin embargo, en ese mundo de vanalidades personales, un hombre que habría de convertirse en el físico teórico más grande del siglo XX, tomó muy en serio sus posturas: James Clerk Maxwell le dio forma matemática, mostrando que Faraday tenía razón. Lo demás, quedó para la posteridad de las generaciones futuras.

 

En física, una ecuación es solo una descripción resumida de algo que puede representarse en el espacio y en el tiempo. Por ejemplo, la ecuación que describe el arco de un péndulo, muestra que nunca podrá balancearse más alto que su altura inicial. Cuando Maxwell tradujo las observaciones experimentales de Faraday sobre los campos electromagnéticos en ecuaciones, descubrió una asimetría. Estas pedían a gritos algo más: como el gran matemático que era, Maxwell le añadió un único término para equilibrarla; este ajuste en la ecuación, cambio el campo estático de Faraday en ondas, que se irradiaban a la velocidad de la luz.

 

No pasó mucho, para que halláramos la forma de convertir estas ondas en los conductores de nuestros mensajes. ¿Pueden verse el uno del otro? ¿Pueden oirse? esta tecnología transformó nuestra civilización humana de un conjunto conglomerado de ciudades, pueblos y aldeas en un organismo intercomunicado; y nos conecta a la velocidad de la luz. Entre nosotros, y con el cosmos.

 

De haber existido los Premio Nobel para la época de Faraday, probablemente, pudo haber obtenido varios. Entre sus descubrimientos están:

- La inducción Electromagnética, la cual, junto con sus primeros trabajos en relación con la electricidad y el magnetismo, llevaron a la construcción del primer transformador, el dinamo (generador eléctrico) y del motor eléctrico.

 

-Las Leyes de la Electrolisis, la cual se encuentra entre las más precisas generalizaciones en la ciencia. Esto llevaría, a traves de trabajos subsecuentes de Jonhstone Stoney, Herman von Helmholtz y a J. J. Thomson a mostrar que la materia es eléctrica en la naturaleza. Esto también llevó a la idea de los iones, electrodos y electrolitos, términos todos acuñados por Faraday (junto con su polifacético amigo de Cambridge, William Whewell), así como también como con la electrodeposición, coulometría y análisis electroquímico.

 

-Las propiedades magnéticas de la materia y las bases de la magnetoquímica (los términos paramagnetismo y diamagnetismo fueron acuñados por él y fue el primero en descubrir el paramagnetismo del oxigeno).

 

-El Benceno y análisis de su composición. Faraday fue, por mucho, el fundador de la industria química, así como también, de la generación de energía eléctrica y las industrias de electroplantas.

 

-El Efecto Faraday, la rotación del plano de polarización de la luz por un campo magnético y las bases de la magneto-óptica.

 

-La noción de un campo. A diferencia de sus contemporáneos científicos, Faraday refuto ser guiado únicamente por la precisión matemática de la Ley de Coulomb en interpretar la fuerza entre las cargas. El profundamente reflejó lo que ocurría en el espacio interviniente. Esto le llevó a descubrir la inducción, la capacidad inductiva y la permitividad. También se convenció a sí mismo, de que la energía de un magneto podía extenderse más allá del perímetro del magneto mismo.

 

Mucho podemos decir sobre Michael Faraday; sin embargo, podemos  quedarnos con lo expresado por el insigne cientifico, Ernest Rutherford, cuando le hablo a la posteridad en 1931, al decir:

 

"Mientras más estudiamos el trabajo de Faraday, con la perspectiva del tiempo, más impresionados nos sentimos por su genio sin rival, tanto como experimentador y filosofo naturalista. Cuando consideramos la magnitud y extensión de sus descubrimientos, su influencia en el progreso de la ciencia y de la industria, es un honor muy grande dedicar un tributo a la memoria de Michael Faraday, uno de los más grandes descubridores científicos de todos los tiempos"

 

Bibliografía.

 

El Visionario Electronico, Cosmos: A SpaceTime Odyssey, National Geographic temporada 1, episodio 10, hosted by Neil DeGrasse Tyson.

 

Michael Faraday, Chemical Manipulation, Being Instructions to Students in Chemistry, on the methods of performing experiments of demonstration or of research, with accuracy and success, John Murray, London 1830. https://archive.org/details/chemicalmanipula00fararich

 

Michael Faraday, "Correspondence of Michael Faraday", F. James, ed., Institution of Engineering and Technology 1991-2011. http://www.rigb.org/our-history/ michael-faraday/michael-faraday-correspondence

 

Ian H. Hutchinson, The Genius and Faith of Faraday and Maxwell, The New Atlantis41,Winter2014, pp. 81-99. https://www.thenewatlantis.com/publications/

 

the-genius-and-faith-of-faraday-and-maxwell

Photograph by Henry Dixon & Sons Ltd. About 1850, From Wellcome Image Library. https://wellcomecollection.org/works/pz2uwk3q

 

Frank A. J. L. James, «Faraday, Michael (1791– 1867)», Oxford Dictionary of National Biography, Oxford University Press, Sept 2004; online edn, Jan 2008. (http://www.oxforddnb.com/view/article/9153)

 

Eric Clark "Pioneers in Optics: Michael Faraday" National Magnetic Field Laboratory, Florida State University, Tallahassee, FL 32306 file:///E:/michael%20faraday/pioneers_in_optics_michael_faraday.pdf