Nuevo estudio detecta amoniaco en un planeta extrasolar distante        

Por: Universidad de Maryland.

25 de septiembre de 2026

 

Ilustración artística de un planeta gigante gaseoso orbitando una enana roja. Crédito de la imagen: NASA, ESA y G. Bacon (STScI).

 

        Utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST), un equipo de astrónomos liderado por la Universidad de Maryland identificó agua, metano y amoníaco en la atmósfera de HATS-6 b, un planeta gigante situado a 500 años luz de la Tierra. Las observaciones también revelaron que HATS-6 b podría ser significativamente más frío de lo que predicen los cálculos estándar, lo que sugiere que la relación del planeta con su estrella podría ser mucho más compleja de lo que se pensaba.

 

        HATS-6 b tiene aproximadamente el tamaño de Júpiter y completa una órbita cada tres días alrededor de una enana M, una estrella pequeña, fría y rojiza. Los planetas se forman a partir del disco de gas y polvo que queda tras la formación de una estrella, y las estrellas más pequeñas tienen discos más pequeños. Sin embargo, el tamaño gigantesco de HATS-6 b no se ajusta del todo a esta regla, considerando lo pequeña que es su estrella.

 

        “Estas estrellas más pequeñas no tienen suficiente material ni tiempo para crear planetas tan grandes como Júpiter o Saturno”, explicó la autora principal del estudio, Giannina Guzmán Caloca, candidata a doctora en astronomía en la UMD. Los astrónomos conocen solo unos 40 planetas de este tipo. HATS-6 b es uno de los siete que se estudian en un programa del telescopio espacial James Webb (JWST) llamado “Exoplanetas gigantes alrededor de estrellas enanas M” (GEMS). El programa está diseñado para comparar estos planetas atípicos con exoplanetas gigantes mejor conocidos que orbitan estrellas como nuestro Sol.

 

        Mediante una técnica llamada espectroscopia de transmisión, que consiste en observar cómo la luz de las estrellas se filtra a través de la atmósfera de un planeta, el equipo identificó cuatro moléculas en la atmósfera de HATS-6 b: agua, metano, amoníaco y dióxido de carbono. Este descubrimiento marca la segunda vez que esta técnica detecta amoníaco en un mundo distante, dado que las moléculas que contienen nitrógeno, como el amoníaco, deberían ser más abundantes en los planetas gigantes más fríos que en los extremadamente calientes similares a Júpiter, este descubrimiento respalda la teoría de que los planetas que orbitan estrellas enanas M pueden constituir una población químicamente distinta.

 

        La temperatura inesperada de HATS-6 b plantea otra pregunta importante, se espera del orden de los 425°C, no es una medición exacta, sino un cálculo que supone que el planeta absorbe toda la luz que emite su estrella y distribuye ese calor de manera uniforme. Sin embargo, los primeros análisis de los científicos arrojaron temperaturas más cercanas a los 120°C una cifra físicamente improbable para un planeta que orbita su estrella cada tres días.

 

        “Si el planeta es realmente tan frío, significa que algo probablemente refleja una gran cantidad de luz estelar de vuelta al espacio antes de que pueda calentarlo. La explicación más probable es que las nubes y la neblina envuelvan el planeta de la misma manera que envuelven a Venus”, explicó Guzmán Caloca. Los resultados del equipo tienen implicaciones que van más allá de HATS-6 b. Dado que la temperatura de un planeta se tiene en cuenta en cada cálculo de la composición de su atmósfera, una discrepancia tan grande plantea interrogantes sobre la fiabilidad con la que los astrónomos pueden interpretar las atmósferas de los planetas que orbitan estrellas pequeñas y activas.

 

        Fuente:

        https://www.astro.umd.edu/news-events/news/giannina-guzman-caloca-detects-ammonia-and-unexpected-chill-distant-giant-planet