Marte es el cuarto planeta en orden de alejamiento al Sol. Gira a 227,94 millones de kilómetros del Sol (1,52369 Unidades Astronómicas). Es un planeta rocoso, también denominado por los astrónomos como telúrico.

Marte el 14 de octubre de 2020 durante su oposición. Crédito: Jacinto Artigas, ALDA, Caracas, Venezuela.
El planeta es conocido desde la antigüedad y en torno a él se tejieron una inmensa cantidad de mitos y leyendas debido a la coloración rojiza con la que se observa en el cielo: se le asoció con la sangre, y por ende, al planeta se le vinculó con las deidades de la guerra.
Desde el segundo milenio antes de Cristo (II milenio aC), se tienen registros de la observación de Marte por parte de los astrónomos egipcios. Ellos lo denominaron Hrw Dsr, que significa Horus el rojo. Lo describieron como la estrella occidental y oriental del cielo. Hacia el primer milenio antes de Cristo, los astrónomos chinos en la dinastía Zhou, tomaron notas del desplazamiento del planeta en el firmamento. En Babilonia, hacia el 350 aC, los astrónomos-astrólogos babilonios grabaron en tablillas de barro, las posiciones de Nergal (Marte), el dios de la muerte. Ellos lo bautizaron con el nombre de Salbatānu, la deidad de las plagas. Sus posiciones eran cuidadosamente registradas y se hacían predicciones haciendo uso de trigonometría y geometría. Los griegos lo llamaron Ares, y los romanos, Marte, nombre con el que se le identifica en la actualidad.
Marte en la era pre-telescópica.
El planeta Marte en la era pre-telescópica fue muy importante ya que debido a las observaciones que realizó el astrónomo danés Tycho Brahe (1546-1601) sobre las posiciones que asumía en el firmamento, fue que el astrónomo y matemático alemán Johannes Kepler (1571-1630) pudo deducir las Leyes del Movimiento Planetario.

Tycho Brahe (1546-1601); Johannes Kepler (1571-1630).
A la muerte de Tycho, Kepler hereda su cargo y sus observaciones. El extraordinario volumen de datos producidos y recolectados por Tycho, representan para Kepler la información necesaria para poder desentrañar los errores entre los modelos cosmológicos y las posiciones reales de los planetas. Por varios años Kepler había intentado conciliar la órbita observada de Marte con el modelo pitagórico de los cinco sólidos perfectos, que era en lo que él creía, como buen religioso. Se inicia lo que el mismo Kepler denomina "la guerra con Marte", la cual se testimonia en más de 1.000 folios de cálculos matemáticos que hasta la fecha sobreviven. En sus memorias escribió que “no podía soslayar esa diferencia de ocho minutos de arco” que había entre lo observado y lo calculado. Ocho años de trabajo llevan al matemático a concluir que la órbita de Marte es una elipse, y que el Sol se encuentra en uno de sus focos - conocida como la Primera Ley de Kepler - y que la línea que une el planeta con el Sol - el radio vector - recorre áreas iguales en tiempos iguales - la Segunda Ley de Kepler - las cuales son publicadas en su obra Nueva Astronomía - Astronomia Nova - en la ciudad de Heidelberg en el año 1609. La tercera Ley del movimiento planetario tuvo que esperar hasta el año 1619, cuando Kepler publica su "Libro de la Armonía del Mundo" - Harmonices Mundi libri - tipografiado en la ciudad de Linz, Austria.

Modelo de las órbitas planetarias contenidas en los cinco sólido perfectos de Pitágoras.
Afortunadamente para Kepler, la excentricidad (oblicuidad) de la órbita de Marte es muy grande, lo que produce grandes diferencias de distancias entre la Tierra y el planeta. La gran cantidad y la exactitud de las observaciones de Tycho Brahe permitieron determinar con gran precisión la órbita del planeta Marte.

Órbita de la Tierra (azul) contra la órbita de Marte (rojo). Se nota las distintas excentricidades entre las mismas.
Marte en la era telescópica.
Las primeras observaciones telescópicas de Marte fueron realizadas por Galileo Galilei (1564-1642) quien en 1610 dirigió su pequeño telescopio al planeta. La mala calidad de la óptica y la poca potencia del telescopio hacen que estas observaciones hayan sido prácticamente nulas, sin ningún aporte científico al respecto. En diciembre de 1610, le escribe a Benedetto Castelli (1577-1643) lo siguiente: “no puedo asegurar que haya visto las fases del planeta; sin embargo, el mismo no es totalmente simétrico”.
El próximo intento de hacer una observación científicamente aprovechable lo hace Francesco Fontana (1585-1656), quien en 1636 realizó observaciones del planeta y trazó un dibujo del mismo en donde lo representó como un disco y una mancha oscura en su centro. La baja calidad de su telescopio no le permitió avanzar más en este cometido. En 1656 murió de peste en Nápoles.

Dibujos de Marte elaborados por Francesco Fontana (1636).
Entre los años 1640 y 1644, Giovanni Battista Riccioli (1598-1671) observa a Marte y distingue en él algunas manchas claras y oscuras, pero sin producir un adelanto certero con respecto a las anteriores observaciones del planeta.
Hay que esperar hasta 1659, cuando Christiaan Huygens (1629-1695) reporta una característica en forma de “V” en Marte. El 13 de octubre de ese año Huygens descubrió la región que actualmente se conoce con el nombre de “Syrtis Major” una distintiva característica en la geografía marciana, que ante los telescopios se observa de esa manera. El 13 de agosto de 1672, Christiaan Huygens detectó el casquete polar sur de Marte.


Dibujo de Christiaan Huygens de Marte. Fotografía telescópica actual de Marte. Hacia el centro del planeta, el Syrtis Major.
En 1666, Giovanni Doménico Cassini (posteriormente llamado Jean-Dominique Cassini, 1625-1712) astrónomo italiano nacionalizado francés, discute con el astrónomo italiano Salvatore Serra el valor de la rotación de Marte. Serra se inclinaba por 12-13 horas, mientras que Cassini sostenía que la misma era de 24 horas 40 minutos. Con el tiempo se validaron los valores soportados por Cassini, por lo que se reconoce a este astrónomo el haber determinado el período de rotación de Marte.
Hacia 1672, Christiaan Huygens continuó las observaciones de Marte, que fueron acompañadas por Robert Hooke (1635-1703) en Londres, pero sin producir grandes resultados debido a las deficiencias de los telescopios. A lo sumo se determina que los polos del planeta Marte se acrecientan y disminuyen siguiendo ciclos estacionales. Habrá que esperar más de un siglo para que se produzcan avances significativos en este aspecto.
En 1719, Giacomo Filippo Maraldi (1665-1729), conocido posteriormente como Jacques Philippe Maraldi, y posteriormente William Herschel (1738-1822) estudian los casquetes del planeta. Herschel concluye que no deben ser muy anchos, ya que disminuyen muy rápidamente durante el verano marciano.
El siglo XIX trae una gran transformación en los instrumentos de observación astronómica. La mejora introducida en la confección de telescopios hace que comiencen a darse pasos agigantados en el estudio del planeta Marte: se realizan los primeros mapas con un aceptable nivel de detalle.
En 1830 los astrónomos alemanes Johann Mädler (1794-1874) y Wilhelm Beer (1777-1850) realizan lo que es el primer mapa del planeta. Teniendo como punto de origen los polos del planeta, trazaron el primer mapa global de Marte. Los astrónomos comienzan a denominar “mares” a las zonas oscuras del planeta, y “tierra” a las zonas claras.

Mapa de Marte de Johann Mädler y Wilhelm Beer. 1830 – 1840.
En 1863 el sacerdote y astrónomo italiano Pietro Angelo Sechi (1818-1878) realizó el primer mapa a color del planeta en donde destaca las primeras características lineales sobre su superficie, a las cuales denomina “canales”. Estos canales serán observados posteriormente por otros astrónomos y darán lugar a uno de los más resonados mitos sobre la vida extraterrestre.
El sacerdote jesuita Pietro Angelo Sechi. Dibujo a color del planeta Marte con sus canales (1863).
En 1877 el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli (1835-1910) realiza los mapas modernos más detallados de la época telescópica hasta la fecha. Schiaparelli también observó las líneas rectas vistas por Sechi en el planeta y las denominó “canalí”. Estos canales también fueron vistos por el astrónomo estadounidense Percival Lowell (1855-1916) desde el observatorio de Flagstaff. Lowell supuso que estos canales se usaban para la irrigación del agua desde los polos del planeta hacia las regiones ecuatoriales de Marte, por sus sedientos habitantes. Tal fantasía fue exaltada por obras de ciencia-ficción como la realizada por Herbert George Wells (1866-1946) en 1898 titulada “La guerra de los mundos”, en donde los marcianos invadían a la Tierra en busca de sus recursos naturales.

Mapas de Marte. Giovanni Schiaparelli. 1877.

Planisferio de Marte – Giovanni Schiaparelli. 1877.
Los canales en Marte fueron consecuencias de un accidente geográfico observado bajo condiciones precarias. Nuestro cerebro tiende a geometrizar pequeños detalles observados de manera imperfecta. Esta fue la razón que condujo a una buena cantidad de astrónomos a observar los famosos “canales”. Cuando los telescopios comenzaron a ser fabricados con mejores ópticas y con grandes aperturas de objetivo, los canales desaparecieron. Los canales marcianos fueron detalles topográficos observados de manera imperfecta.
Ya en la era espacial, ocurrió otro gran mito en torno al planeta rojo y que se debe al mismo fenómeno: un accidente topográfico observado de manera deficiente. Se trata de la Cara de Cydonia. Todavía existen personas que afirman la existencia de tal rostro en la superficie marciana, pero la misma es una leyenda urbana producto de una imagen fotográfica tomada con baja resolución de una pequeña montaña de la región de Cydonia Planitia.

Fotografía original de la “cara de Cydonia”.

El mismo cerro tomado con cámaras de mayor resolución.

Imagen de alta resolución obtenida por la sonda europea Mars Express de la cara de Cydonia.
Marte en la era espacial.
Las primeras misiones espaciales al planeta Marte se enfocaron en realizar vuelos cercanos al mismo. Prácticamente todas fracasaron: las sondas soviéticas Mars 1960A, 1960B, 1962A, 1962B y Zond1964A fallaron durante el lanzamiento. La sonda soviética Mars 1 (nov 1962) logró acercarse al planeta, pero se perdió contacto con ella antes de comenzar a recibir información científica. Por su parte, la sonda estadounidense Mariner 3 (1964) también falla durante el lanzamiento.
La primera sonda que tiene éxito en la exploración espacial de Marte es la estadounidense Mariner 4 (julio 1965) que logra aproximarse al planeta y realizar las primeras tomas fotográficas cercana de su superficie. El mundo que revela esta primera imagen es uno desolado y con cráteres.

Primera imagen obtenida de Marte (izq), tratada para resaltar detalles. Imágenes de cráteres en la superficie marciana. Mariner 4.

Mosaico de las imágenes obtenidas por la sonda espacial Mariner 4.
En 1969, las sondas estadounidenses Mariner 6 y 7 sobrevuelan Marte a unos 3.500 kilómetros de altura y logran obtener varios cientos de fotografías del las zonas ecuatoriales.
El año 1971 se consiguen varios logros en la exploración espacial de Marte. La sonda estadounidense Mariner 9 se coloca en órbita del planeta (13 de noviembre de 1971) y obtiene las primeras fotografía de los inmensos accidentes topográficos en el planeta. El Valle Marineris, una inmensa fractura en el planeta que posee una extensión de 4.500 kilómetros y una profundidad de 11 kilómetros fue descubierta en sus fotografías. De igual manera el volcán (extinto) más alto en el Sistema Solar, el Olympus Mons (Monte Olimpo) con sus 24 kilómetros de alto, fue descubierto en las imágenes enviadas por la Mariner 9.

Valle Marineris. Es tan largo que atravesaría Latinoamérica en la línea que une a Bolivia con Brasil. Mars Express.

Vistas del Monte Olimpo. La envergadura del volcán es un poco más pequeña que Venezuela. Mars Express.
Por su parte, la sonda soviética Mars 2 arriba de manera satisfactoria al planeta rojo, pero mientras desciende a su superficie se pierde contacto con ella (27 de noviembre de 1971). La sonda soviética Mars 3 desciende suavemente en el planeta el 02 de diciembre de 1971 y de la misma se despliega el primer rover en Marte, el PROP-M, pero lamentablemente el aterrizador y el rover fallan al iniciar las transmisiones y se pierde contacto con ellas.
Las siguientes sondas soviéticas, las Mars 4 y Mars 5 tuvieron resultados divididos, mientras la primera pasó de largo del planeta a una altura de 2.200 Km, la segunda (Mars 5) se colocó en órbita de Marte (febrero de 1974) transmitiendo gran cantidad de fotografías.
Le tocó el turno a la sonda soviética Mars 6, lanzada el 5 de agosto de 1973. Esta consigue ponerse en órbita a una altura de 1.500 km sobre Marte el 12 de marzo de 1974. La sonda de aterrizaje descendió al nordeste de la cuenca de Argyre pero faltando muy poco para aterrizar se interrumpieron las transmisiones. También en marzo de 1974 llega al planeta la sonda Mars 7, pero la misma pasó de largo a unos 1.300 km del planeta, fracasando en su misión.
Hacia el año 1976, los Estados Unidos obtienen su primer gran triunfo en la exploración del planeta Marte. Las sondas Viking 1 y Viking 2, lanzadas el 20 de agosto y 09 de septiembre de 1975, arriban al planeta el 20 de julio y 03 de septiembre de 1976, respectivamente. Las dos sondas descienden suavemente en las planicies de Chryse y Utopía y logran transmitir gran cantidad de fotografías y datos. Estas dos misiones realizaron experimentos para detectar vida en la superficie marciana, pero sus resultados no fueron concluyentes. Las mismas permanecieron activas hasta el año 1980 y 1982, respectivamente.
El científico planetario estadounidense Carl Sagan parado al lado de la sonda interplanetaria Viking en el desierto de Mojave durante las pruebas de la misma. A la derecha, imágenes de la Viking I desde su sitio de aterrizaje en Chrysis Planitia, Marte.

Marte desde el Viking 1.
Transcurren 13 años y en 1988, la Unión Soviética lanza las misiones Fobos 1 y 2, las cuales tienen la configuración de un orbitador y un aterrizador. Ambas misiones fallaron. La Fobos 1 se perdió durante su vuelo al planeta, mientras que Fobos 2 ingresó en órbita a Marte, pero falló durante el despliegue del aterrizador.
En 1992, los Estados Unidos lanzan la sonda Mars Observer (25 de septiembre). La misma arribó al planeta el 24 de agosto de 1993, pero inmediatamente dejó de trabajar.
En 1996, los Estados Unidos lanzan la sonda Mars Global Surveyor – Agrimensor Global de Marte (07 de noviembre). La misión constituida por un orbitador, arriba a Marte el 11 de septiembre de 1997 y estuvo operativa hasta noviembre de 2006.
Ese mismo año, 1996, los rusos intentan retomar su exploración de Marte a través de sondas espaciales. La misión Mars 96, constituida por un orbitador y un aterrizador, es lanzada el 16 de noviembre, pero la misma falló en el lanzamiento, precipitándose hacia el océano Pacífico minutos después.
En 1996, los Estados Unidos envían la misión Mars Pathfinder, que consta de un orbitador y un aterrizador con una sonda robot, el rover Sojourner. La misión arriba al planeta Marte el 04 de julio de 1997, concluyendo dos meses después. El aterrizador descendió en la región de Ares Valley (Valle de Marte) en la Planicie de Chryse y es la primera misión de la NASA que incluye un rover con desplazamiento semi-autónomo. El rover se bautizó Sojourner en honor a la activista afroamericana Sojourner Truth (1797-1883) por la supresión de la esclavitud y los derechos de la mujer. La distancia recorrida en Marte por el rover fue de 100 metros (0,1 Km). El sitio de aterrizaje del Mars Pathfinder se bautizó con el nombre de Carl Sagan Memorial Station, en honor al astrónomo y divulgador estadounidense Carl Sagan.

El rover Sojourner estudia la roca bautizada como “Yogi”.
El 03 de julio de 1998, la Agencia Espacial Japonesa, JAXA, lanza la sonda espacial Nozomi (Esperanza), un orbitador diseñado para estudiar la atmosfera marciana y su interacción con el viento solar. Fallas en el sistema eléctrico de la nave no le permitieron alcanzar su objetivo. La sonda realizó sobrevuelos a la Tierra en 2002 y 2003, alcanzando al planeta Marte el 14 de diciembre de 2003, pero falló en ingresar en órbita y quedó en una en torno al Sol.
A finales de 1998 y comienzos de 1999, la NASA envía a Marte una misión dual, la Mars Climate Orbiter y la Mars Polar Lander, lanzadas el 11 de diciembre de 1998 y 03 de enero de 1999. Ambas naves constituían la misión Mars Surveyor 98 (Agrimensor de Marte 98) que tenía como objetivo estudiar el clima del planeta rojo. La sonda Mars Climate Orbiter (MCO) se incineró en la atmósfera marciana debido a un tonto error de los controladores de vuelo de la misma. Estos enviaban a la sonda los parámetros de vuelo en unidades inglesas (millas) mientras que los desarrolladores del software de navegación habían considerado unidades del sistema métrico internacional (kilómetros). Así que cada vez que corregían trayectoria o hacían maniobras de espacio profundo en la sonda espacial, lo que generaban era un error que se hizo acumulativo, haciendo que la sonda ingresará en la atmósfera marciana a muy alta velocidad y con un ángulo muy pronunciado, provocando su incendio. En cambio, la sonda Mars Polar Lander (MPL) llegó a Marte el 03 de diciembre de 1999 pero se estrelló durante el descenso al planeta. La causa más probable del fracaso de esta misión es que el motor del cohete de descenso dejó de funcionar durante el descenso haciendo que la sonda se estrellará.
A comienzos del siglo XXI, la NASA envía la misión Mars Odyssey. Lanzada el 07 de abril de 2001, llega al planeta el 24 de octubre de 2001. La misión de esta sonda es la de cartografiar el planeta, estudiar el clima marciano y servir en un futuro como unidad de respaldo a las comunicaciones para las futuras misiones en la superficie de Marte. La misión es todo un éxito y todavía se encuentra en funcionamiento.
A mediados del 2003 (02 de junio), la Agencia Espacial Europea, ESA, lanza la misión Mars Express Orbiter en alianza con la agencia espacial rusa, Roscosmos, y la empresa británica EADS Astrium. La estructura básica de la sonda espacial fue tomada de la que la ESA estaba construyendo para visitar un cometa (sonda Rosetta – lanzada en marzo de 2004). En la misma se incorporaron cámaras y espectrómetros confeccionados para la fallida misión Mars 96. La MRO fue lanzada en un cohete Soyuz-FG/Fregat desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán. Dentro de la MRO iba un aterrizador, el Beagle 2, de confección británica. La misión llegó al planeta rojo el día de navidad del año 2003, pero unos días antes el Beagle 2 se separó de la MRO. Los controladores de vuelo del Beagle 2 intentaron establecer contacto con el aterrizador, los cuales resultaron infructuosos. La misma se declaró perdida el 06 de febrero de 2004. La zona de impacto del aterrizador Beagle 2 fue encontrada en imágenes de la cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA el 16 de enero de 2015.
En cambio, la sonda Mars Express Orbiter logró fijar órbita en torno al planeta rojo.

Deslave en Deuteronilus Mensae (izquierda); Sedimentación en Candor, Monte Sharp. Mars Express.
Muchas de las mejores imágenes que se poseen en la actualidad del planeta Marte han sido producidas por la Mars Express Orbiter, que hasta la actualidad se mantiene activo.
En julio de 2003 se lanza, por parte de la NASA, una de las misiones más longevas y exitosas que ha tenido en Marte. El lanzamiento de las misiones de los rovers Spirit y Opportunity. Las misiones tenían el nombre inicial de Mars Exploration Rover A y B (MER-A y MER-B), pero la NASA organizó un concurso entre los estudiantes de educación primaria en los colegios de Estados Unidos, para bautizar los rovers con sus nombres definitivos. El concurso fue ganado por la niña Sofi Collis, de 9 años, del estado de Arizona.
Las misiones fueron lanzadas el 07 de julio (el Opportunity) y el 10 de julio (Spirit) de 2003. Las mismas arribaron el 03 de enero (Spirit) y el 25 de enero (Opportunity) de 2004.
La sonda robot Spirit aterrizó en el cráter Gusev, en el borde sur de Elysium Planitia. El sitio donde cayó y se posicionó fue bautizado como Columbia Memorial Station en homenaje a los astronautas de Estados Unidos fallecidos durante la tragedia del transbordador Columbia, en su reingreso a la atmósfera el 01 de febrero de 2003.

Sondas robot (rover) Spirit; y su gemelo Opportunity. NASA.
Desde un comienzo la misión del Spirit estuvo signada por contratiempos. La rampa por donde debía descender hasta el planeta quedó bloqueada por una de las bolsas amortiguadoras, que no se desinfló totalmente. Esta circunstancia obligó a los controladores de vuelo a considerar descender al planeta a través de una rampa secundaria, lo que finalmente ocurrió el 15 de enero de 2004.
Una vez en suelo marciano y al disponerse a perforar una roca – bautizada con el nombre de Adirondack – el Spirit tuvo problemas con su computadora, e comenzó una serie de reinicios – más de 100 – que llegaron a temer por la misión. Al final, los especialistas concluyeron que el Spirit tuvo un problema con una parte de la memoria RAM que se abarrotó con datos de navegación. Como no hacían falta, los mismos fueron borrados y la sonda robot comenzó a operar de manera satisfactoria.
En su desplazamiento una de las ruedas delanteras del rover se atascó y dejó de funcionar (16 de marzo de 2006). Después de varios intentos para destrabarla, los controladores optaron por girar el rover y conducirlo en retroceso, arrastrando la rueda, circunstancia que agregó un consumo adicional de potencia.
En abril de 2009, el rover quedó atrapado en un banco de arena y al no poder liberarlo después de varios meses de intento, en enero de 2010 se redefinió la misión de un rover móvil a una plataforma estacionaria. Pero las celdas solares no quedaron bien alineadas y al no recibir suficiente luz solar – y a pesar de su batería de plutonio – el rover se vio sometido a un proceso de descarga paulatina de su energía, haciendo que el mismo pasara a modo de hibernación a finales de marzo de 2010. Pasado el invierno marciano, después de innumerables intentos, al no poder establecer comunicación con el Spirit, la misma fue declarada finalizada el 25 de mayo de 2011.
A pesar de los contratiempos que tuvo el rover Spirit, su misión se debe considerar todo un éxito: su misión inicial se contemplaba para tres meses terrestres (92 días) y duró 7 años y 4 meses (2.675 días). Se había diseñado para desplazarse 1 kilómetro y alcanzó 7,7 kilómetros de recorrido.
Por su parte, el rover Opportunity descendió en la región de Marte conocida como Meridiani Planum en la parte meridional de Arabia Terra. El sitio donde se posó fue bautizado como Challenger Memorial Station, en homenaje a los astronautas fallecidos durante la tragedia del despegue del transbordador Challenger en 1986.
El rover descendió sin problemas por la rampa prevista y a los pocos días de funcionamiento descubrió las esférulas (pequeñas piedras redondas), las primeras evidencias fuertes de la presencia de agua en el pasado marciano.
Al igual que su gemelo Spirit, el Opportunity realizó grandes descubrimientos y su misión fue mucho más longeva que su contraparte. Se desplazó un total de 42,2 kilómetros y en junio de 2018, debido a una tormenta de polvo que cubrió prácticamente todo el planeta, la sonda robot tuvo que ser pasada a estado de hibernación. En octubre de ese mismo año, finalizada la tormenta, no se puedo restablecer comunicación con el Opportunity. Después de más de 800 intentos por comunicarse, los controladores de vuelo dieron por finalizada la misión el 13 de febrero de 2019. La sonda robot funcionó durante 5.498 días terrestres (unos 5.352 días marcianos, denominados soles), unos 15 años terrestres.
El 12 de agosto de 2005, la nave Mars Reconnaissance Orbiter (Orbitador de Reconocimiento de Marte, MRO) fue lanzada desde Cabo Cañaveral, complejo de lanzamiento N° 41. La sonda tiene como misión producir imágenes de alta resolución del planeta rojo para lo que cuenta con la cámara de alta resolución HiRISE, que tiene una apertura de 0,5 metros y permitirá imágenes con una resolución de 1 metro por pixel.
Después de siete meses de viaje, el 10 de marzo de 2006, la nave espacial MRO encendió de manera satisfactoria sus cohetes principales por unos 27 minutos, lo que le permitió ingresar en una alargada órbita elíptica en torno al planeta Marte. Los próximos siete meses, la nave hizo 550 maniobras de “aerofrenado” con las capas altas de la atmósfera marciana para alcanzar la órbita definitiva para realizar estudios detallados en la búsqueda de agua y el reconocimiento de futuros lugares para el arribo de futuras misiones.
Las mejores imágenes – y con mayor resolución - disponibles en la actualidad, vienen de esta nave espacial de la NASA, que todavía permanece activa desde la órbita de Marte.

Cráter nuevo en la región de Arabia Terra, al suroeste de Syrtis Major. El cráter tiene unos 30 metros de diámetro. Cámara HiRISE. MRO.

Flujo de fluidos en Marte. Cámara HiRISE. MRO.
Fosos de eyección en el cráter Hale. Cámara HiRISE. MRO.
El 04 de agosto de 2007, en horas de la mañana, fue lanzada desde Cabo Cañaveral sobre un cohete Delta II, la sonda robot Phoenix Mars Lander, PML, con la misión de detectar vida antigua en Marte, estudiar el clima del planeta y detectar la presencia de agua en su superficie. Con una travesía de 8 meses y 679 millones de kilómetros, la misma alcanzó al planeta Marte el 25 de mayo de 2008, aterrizando en la planicie de Scandia entre las grandes planicies de Arcadia y Acidalia, en el círculo polar norte de Marte.
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La misión recibió el nombre de Phoenix (Fénix) en alegoría a la mitológica ave que renació de sus cenizas. De hecho esta misión fue la continuación de las fallidas misiones Mars Polar Lander (estrellada durante el descenso al planeta en 1999) y Mars Surveyor Lander (suspendida en 2001).
En su ingreso a la atmósfera marciana, la sonda llegó con una velocidad de 20.000 kilómetros por hora, lo que calentó su escudo térmico a unos 1.450 °C. La atmósfera frenó la sonda hasta 1.770 km/h lo que posibilitó la apertura del sistema de paracaídas que condujo a que la misma obtuviese los 200 km/h. El disparo de los retrocohetes de aterrizaje hizo descender la velocidad de la nave a 8 km/h necesarios para un aterrizaje suave.
Posicionada la sonda en la superficie y restablecida la comunicación con la misma, comenzó a transmitir imágenes que evidenciaron que la misma había aterrizado en un terreno ideal para comprobar los objetivos de su misión. Las grandes planicies con figuras hexagonales les dieron señas a los científicos de la existencia de permafrost en el subsuelo de la superficie marciana.
Planicie de Scandia, en las inmediaciones del sitio de aterrizaje de la sonda Phoenix. NASA.
Al comienzo de la recolecta de muestras se presentó un problema. El brazo robótico de 2,6 metros extendió la pala recolectora que tomó la muestra pero no pudo colocarla correctamente en la entrada del horno. En la imagen transmitida, la muestra de regolito podía verse esparcida encima de las puertas del horno y el plato de vibración aparece en funcionamiento, pero los sensores del horno no detectaban la presencia de la misma en su interior. La prueba tuvo que ser suspendida por varios días. |
En la recolecta, los controladores se percataron de un material luminoso que afloraba en las zanjas producida por la pala recolectora. Ante la disyuntiva de que podía tratarse de sal y hielo de agua, suspendieron la recolecta por varias horas. Al detectar la sublimación del material, pudieron concluir que el mismo era hielo de agua, que se encontraba a pocos centímetros por debajo de la superficie marciana del círculo ártico.
Al reactivarse la operación del horno, los investigadores detectaron compuestos de silicio y carbonatos de calcio en la muestra recolectada. Posteriormente se logró determinar que el suelo en donde se posó la sonda tenía una composición alcalina (pH 8 y 9, por lo tanto ácido) y análogo al suelo de la superficie en los valles de la Antártida. La mayoría de los carbonatos y arcillas en la Tierra se forman con la presencia de agua líquida.
La sonda Phoenix logró detectar la existencia de nieve en Marte. La misma es producida por nubes a unos 4.000 metros de altura. Según las mediciones de los instrumentos a bordo de la nave para medir la interacción entre la atmósfera y la superficie marciana, los mismos se sublimaban antes de tocar el suelo.
A finales de octubre de 2008 se comenzó a tener problemas de comunicación con la sonda, debido a la proximidad del invierno y a la baja luminosidad del entorno. Tras cortos enlaces de comunicación obtenidos, se perdió todo contacto en noviembre. La misión se declaró finalizada el 10 de noviembre de 2008.
A finales de 2011 (08 de noviembre), después de 8 años de haber participado en una misión a Marte (la Mars Express), y 23 años de haber lanzado una sonda al planeta, la agencia espacial rusa, Roskosmos, se propone el lanzamiento de una ambiciosa misión al planeta Marte. La misión Fobos-Grunt se plantea hacer descender una sonda en la luna marciana Fobos, recoger muestras y hacerlas retornar a la Tierra. La misión fue concebida en 1999 y no fue hasta el 2006 que recibió fondos para su construcción. En la misma se integraron muchas partes de la fallida misión Mars 96. Además de tomar muestras de la luna marciana y traerlas de vuelta a Tierra, la misión también planeaba el estudio físico-químico de la superficie de la luna y el estudio del entorno marciano. En la misión también se integró la sonda china Yinghuo-1 que iba a estudiar al planeta Marte. El cohete impulsor falló en colocar la sonda en la órbita de transferencia para el vuelo al planeta Marte y la sonda quedó en una órbita baja a la Tierra para precipitarse el 15 de enero de 2012.
El 26 de noviembre de 2011, los Estados Unidos lanzan la misión Mars Science Laboratory (MSL), que recibió el nombre de Curiosity por un concurso entre estudiantes de Estados Unidos en donde resultó ganadora la niña Clara Ma de 12 años, nativa del estado de Kansas. Este rover es un vehículo tres veces más pesado y dos veces más grande que los anteriores rover Spirit y Opportunity. Prevista para ser lanzada en octubre de 2009, la misión tuvo que ser postergada por recortes presupuestarios en la NASA.
El tiempo previsto para la misión es de un año marciano (1,88 años terrestres) y su objetivo principal es la detección de vida en Marte.

Tres generaciones de rover marcianos estadounidenses. Al frente y más pequeño el Sojourner. A la izquierda, el Spirit (o su gemelo el Opportunity. A la derecha, el Curiosity. NASA.

La cámara HiRISE de la sonda estadounidense Mars Explorer capta el momento del aterrizaje del rover Curiosity en el cráter Gale.
La misión arriba al planeta Marte el 06 de agosto del 2012 y desciende en el cráter Gale, de 155 kilómetros de tamaño, en las tierras bajas de la región de Elysium Planitia. Este cráter fue un objetivo que rápidamente ganó adeptos en la NASA debido a que fue un lecho de un antiguo lago en Marte, y su fondo se encuentra lleno de sedimentos. Además, su alto pico central, Aeolis Mons de unos 4,8 kilómetros de alto, tiene que exponer un amplio registro de capas sedimentarias que pueden contar la historia de Marte por varios miles de millones de años.

Rover Curiosity en Marte. NASA.
El rover Curiosity ha recorrido en Marte 21,61 Kilómetros (enero 2020), y entre sus descubrimientos más resaltantes se encuentra el haber encontrado fuertes evidencias de presencia de agua en el pasado marciano, y el haber medido saltos en la concentración de metano en la atmósfera del planeta, cuyo origen es todavía desconocido.

Aeolis Mons (Monte Sharp), septiembre 2015. Curiosity.
La misión Mars 2020 Rover conteniendo al robot explorador Perseverance y al pequeño helicóptero Ingenuity fueron lanzados el 30 de julio de 2020 sobre un cohete Atlas V. Con una travesía estimada de 7 meses, se tiene previsto su arribo al planeta Marte el 18 de febrero de 2021. El sitio de aterrizaje de la misión es el cráter Jezero, de 45 kilómetros de diámetro, que los científicos planetarios identifican como un lago en el pasado remoto del planeta. El punto escogido para el aterrizaje es en la desembocadura de un antiguo río que alimentaba a este lago, con la esperanza de encontrar vestigios de vida pasada en el planeta.

Instrumental del rover Perseverance. Crédito: NASA. Edición: Jesús Guerrero, ALDA.

Cráter Jezero. Estratigrafía USGS. En el círculo, la zona de aterrizaje.
Los objetivos de la misión son:
1) Identificar ambientes pasados que fueron capaces de sustentar la vida microbiana.
2) Búsqueda de biofirmas. Búsqueda de signos de posible pasada vida microbiana en esos entornos habitables, particularmente en tipos de rocas específicos que se sabe que conservan estas señales a lo largo del tiempo.
3) Almacenamiento de muestras: Recolecta de muestras de núcleos de roca y regolito, almacenándolas en cápsulas especiales para ser retornadas a la Tierra en futuras misiones.
4) Preparar el hábitat para los humanos: Probar la producción de oxígeno aprovechando los gases de la atmósfera marciana.
La misión arribó al planeta rojo en la fecha prevista (18 de febrero, anunciado a las 22:55 UTC) a 1 kilómetro del elipsoide de aterrizaje. El descenso del Perseverance fue similar al realizado por la sonda robot Curiosity, por lo que se aprovechó la experiencia adquirida por ese acontecimiento.
Un hecho curioso en el descenso de la misión Mars 2020 Rover fue que el ingeniero Ian Clark, de la NASA, ocultó un mensaje en las bandas naranjas del paracaídas. Rápidamente descubierto por los seguidores de la misión, el mensaje en inglés decía: "Dare mighty things" que significa en español "Atrévete a cosas poderosas".

Paracaídas del Perseverance y su código oculto.
Una de las primeras acciones que realizó la misión fue el despliegue del helicóptero Ingenuity el primer objeto en volar de manera remota en otro planeta.

Helicóptero Ingenuity.
El 19 de abril de 2021 realizó su primer vuelo, que constituyó en un despegue vertical hasta los 3 metros, y permanecer 39 segundos en vuelo. A la fecha (octubre de 2021) ya ha realizado más de 13 vuelos, alcanzando una altura máxima de 12 metros y manteniéndose por 169,5 segundos.
Tal y como se esperaba, los primeros análisis de suelo y rocas marcianas han revelado una composición de minerales ígneos de grano grueso para el suelo y una gran cantidad de sales en las rocas, lo que sugiere una gran interacción con agua por un período muy extenso de tiempo. En el intento de la primera recolección de muestra de una roca, la barrena pulverizó la misma dejando el recipiente prácticamente vacío. Los científicos estiman la antigüedad de las rocas y el suelo marciano del sector en unos 3.700 millones de años.