La Esfera Celeste    

        Una vez lograda la orientación primaria, podemos comenzar a introducir los conceptos de  Esfera Celeste.

         La Esfera Celeste, es una construcción mental que fabrica nuestro cerebro, cuando miramos al cielo. Esto se logra por la información que recibe desde nuestro ojos.

        El tamaño y la separación de nuestros ojos nos permiten percibir el volumen de los objetos hasta cierta distancia (visión estereoscópica). Posterior a esa, todos los objetos que se perciban, darán la impresión de encontrarse situados a la misma distancia, puesto que serán proyectados mentalmente sobre un mismo plano. 

        Un caso especial, que modifica esa percepción, es cuando entra en juego el sentido común. Cuando por experiencia sabemos que un objeto se encuentra más cerca que otro, el cerebro discrimina esa información, a pesar de observarlos sobre un mismo plano. Un ejemplo de esto es la visión de un edificio y una montaña. Nuestro sentido común nos impondrá el criterio que la montaña se encuentra más lejos, a pesar de estarla observando como un objeto de dos dimensiones, al igual que el edificio.

        Cuando miramos al cielo y observamos objetos que se encuentran muy lejos de nosotros, el cerebro actúa de la misma manera: los proyecta sobre un mismo plano. 

        Al desplazar la vista en todas direcciones, percibimos el cielo cómo si fuese un inmenso domo limitado por el Horizonte, con nosotros situados en el centro. Tal percepción, fue lo que impulsó a los antiguos filósofos a considerar que la Tierra era el centro del Universo.

       Ese domo, es lo que conocemos como Esfera Celeste.

   

            Nosotros sólo podemos observar, a la vez, la mitad de la Esfera Celeste. En el transcurso de un día, podemos observarla en su totalidad, sólo que una parte estará iluminada por la luz del Sol y la otra, por las estrellas.

            Cómo una esfera tiene 360º de circunferencia, podemos afirmar que la extensión que percibimos de la Esfera Celeste es de 180º.