La Nebulosa de Orión              

 

 

La Nebulosa de Orión, también conocida como Messier 42, M42, o NGC 1976, es una nebulosa difusa de 4ta magnitud, situada al sur del cinturón de la Constelación de Orión, específicamente en el centro de la espada del cazador. Con un diámetro aproximado de 24 años-luz, es una de las nebulosas más brillantes que existen, y debido a su cercanía, 1.344 ± 20 años-luz de la Tierra, puede ser observada a simple vista sobre el cielo nocturno, incluso en presencia de moderada polución lumínica.

 

Algunos documentos se refieren a ella como la Gran Nebulosa de Orión, y los textos más antiguos la denominan Ensis, palabra latina que significa "espada", nombre que también recibe la estrella Eta Orionis, que desde la Tierra se observa muy próxima a la nebulosa. A lo largo de la historia de la humanidad, este vivero estelar ha sido reseñado en las culturas de las más antiguas civilizaciones árabes y mesoamericanas.

 

La Nebulosa de Orión forma parte de una inmensa nube de gas y polvo llamada nube de Orión, que se extiende por el centro de la Constelación de Orión y que contiene también el bucle de Barnard, la nebulosa Cabeza de Caballo, la nebulosa De Mairan, la nebulosa M78 y la nebulosa de La Flama. Todos estos viveros estelares forman cantidades estrellas, muchas de ellas masivas del tipo o asociación estelar OB, como las del Trapecio en M42, esto hace que toda la nube de Orión esté irradiada en mayor o menor cantidad de energía térmica, por ello el espectro que predomina en estos objetos es el infrarrojo.

 

La Nebulosa de Orión posee una masa superior a las 2.000 masas solares, contiene en su centro un cúmulo abierto de reciente formación denominado cúmulo del Trapecio, debido al asterismo de sus cuatro estrellas principales. En noches oscuras y con poca perturbación atmosférica, dos de ellas pueden observarse como estrellas binarias, esto hace un total de seis estrellas, las cuales cohabitan en una región de aproximadamente 1,5 años-luz de radio. Las estrellas del cúmulo del Trapecio son muy jóvenes, y forman parte de un masivo cúmulo estelar llamado cúmulo de la nebulosa de Orión, una agrupación de más de 2.800 estrellas, distribuidas en un área de 20 años-luz de diámetro. Este cúmulo podría haber contenido hace 2 millones de años a varias estrellas fugitivas, entre ellas AE Aurigae, 53 Arietis, o Mu Columbae, las cuales se mueven en la actualidad a velocidades cercanas a los 100 km/s.

 

La radiación ionizante ultravioleta de las estrellas del Trapecio, principalmente de la estrella más brillante Theta-1 Orionis C potencia el brillo visible de toda la región formadora de estrellas. Hace tres millones de años, el cúmulo de nebulosas de Orión era más joven y aún más compacto, un estudio dinámico indica que las colisiones estelares descontroladas en esa época pudieron haber formado un agujero negro de más de 100 veces la masa del Sol, esta teoría, podría explicar las altas velocidades observadas en las estrellas del Trapecio y en las estrellas fugitivas referidas anteriormente.

 

La Nebulosa de Orión es la nebulosa más cercana a nosotros, ello igualmente la hace la región de formación estelar más próxima, y de existir el agujero negro del Trapecio, este se convertiría en el más cercano a nuestro planeta Tierra.

 

 Los observadores se han percatado de que la nebulosa posee zonas rojizas, naranjas, verdosas, azules y violetas, esto ha sido corroborado con estudios científicos. La tonalidad roja se explica por la emisión de una combinación de líneas de radiación del hidrógeno ionizado. El anaranjado representa el brillo de elementos sulfurosos cuyas moléculas han sido excitadas por la extrema radiación. El color verdoso es causado por la transición de un electrón sobre un átomo de oxígeno doblemente ionizado. El color azul-violeta es el reflejo de la radiación de las estrellas de tipo espectral O (muy luminosas y de colores azulados) sobre el centro de la nebulosa.

 

A simple vista, la Nebulosa de Orión aparece borrosa, pero con telescopios sencillos, o simplemente con prismáticos, la nebulosa se observa con bastante nitidez. Si se observa en una noche oscura y libre de contaminación lumínica con medianos y grandes telescopios, se logran detectar los finos detalles de los bordes y pliegues de las nubes de gas ionizado, y de las nubes oscuras que existen ella, detalles captados en imágenes astrofotográficas con telescopios moderados como  la exhibida en esta edición.

 

La fotografía que adorna la portada de esta semana es la espectacular, hermosa y siempre llamativa Nebulosa de Orión. La imagen es el resultado de la integración de 10 tomas (4 de 300 segundos, 4 de 30 segundos y 2 de 5 segundos) para completar 22,17 minutos de exposición a ISO 400; se usaron 3 dark, cada uno de 300, 30 y 5 segundos respectivamente. El equipo óptico utilizado fue un Telescopio SC8” y una Cámara Canon 60D. La sesión astrofotográfica se hizo el 21 de diciembre de 2013, desde las inmediaciones donde actualmente se ubica el COAT, en Cerro Saroche, Lara, Venezuela. Imagen reprocesada el 21 de marzo de 2018.

 

Crédito de la imagen: Ernesto Romero y Roger Jiménez  – ALDA.