El Gran Finale de la sonda Cassini              

 

Después de dos décadas en el espacio, la nave Cassini de la NASA finalizó su extraordinario viaje de exploración. Tras haber gastado casi todo el combustible propulsor de sus cohetes, los controladores de vuelo hundieron deliberadamente a Cassini en el planeta para asegurar que las lunas de Saturno permanecerán prístinas para la exploración futura -en particular, la oceánica luna Encélado, con su intrigante química prebiótica.

 

En 2010, Cassini comenzó una extensión de la misión de siete años en la cual completó muchos sobrevuelos a las lunas. El plan para esta fase de la misión era gastar todo el propelente de la nave espacial mientras exploraba Saturno, terminando con una zambullida en la atmósfera del planeta. En abril de 2017, Cassini fue colocada en un curso de impacto que se desarrolló durante cinco meses de atrevidas inmersiones -una serie de 22 órbitas con pasos entre el planeta y sus anillos. El llamado “Gran Finale”, ha traído observaciones sin precedentes del planeta y sus anillos.

 

El 15 de septiembre de 2017, la nave espacial hizo su aproximación final al planeta Saturno. A medida que se hundía en la alta atmósfera del planeta y mientras la sonda pudo mantener en posición la antena transmisora, envió datos importantes sobre composición y estructura de la misma. Posteriormente, se quemó y desintegró como un meteoro.

 

Crédito del concepto artístico: NASA / JPL-Caltech