Una gran bola de fuego             

Después de un prolongado mínimo solar, el pasado 01 de agosto se produjo una violenta eyección de masa coronal (CME) que incrementó en más de un 35% la intensidad del bombardeo de partículas de viento solar en nuestra atmósfera, causando auroras boreales y australes.

El destello solar alcanzó un nivel medio (clase C3) en la escala utilizada para medir la intensidad de las erupciones solares y la temperatura del plasma eyectado se estimó de 1 a 2 millones de grados Kelvin.

Entre los días 3 y 5 de agosto, la magnetosfera terrestre fue impactada por esta tormenta geomagnética, cuyo momento de intensa actividad fue captada por el Observatorio de Dinámica Solar, SDO.

Este observatorio, considerado sucesor del Observatorio Solar Heliosférico, SOHO, fue lanzado el 11 de febrero de 2010 y se encuentra a 36.000 kilómetros de la Tierra.

La imagen fue tomada en longitudes de onda ultravioleta.

Crédito:

NASA/SDO/Equipo AIA.