Las espículas: Jets en el Sol        

Imagine un conducto tan ancho como la mitad de Venezuela y tan largo como la mitad del planeta Tierra. Ahora imagine que este conducto se encuentra lleno de gas extremadamente caliente que se mueve a unos 50.000 kilómetros por hora. Si las paredes de ese conducto no son metálicas, sino un poderoso campo magnético, usted está visualizando una de las miles de espículas que se generan en el Sol. En la imagen, las espículas se observan como una alfombra de tubos oscuros, hacia el extremo derecho. Secuencia de imágenes de alta resolución han detectado que duran aproximadamente unos cinco minutos, antes de desvanecerse. Una de sus causas son ondas parecidas a las sonoras, que fluyen en la superficie, pero que se escapan a la atmósfera del Sol.  

Créditos: SST, Real Academia Sueca de Ciencias, LMSAL.