
Los agujeros negros son directamente invisibles en la oscuridad del espacio. Sin embargo, los astrónomos pueden ubicarlos al analizar los efectos gravitatorios sobre la materia, la luz y el espacio-tiempo en su entorno.
La composición (astrofotografía de la Nebulosa de la Tarántula e ilustración), representa una simulación de un sistema binario de agujeros negros casi al final de su baile mortal. Los agujeros negros invisibles, distorsionan el trayecto de los rayos de luz actuando como una lente gravitatoria, el resultado: una imagen de la nebulosa considerablemente deformada y multiplicada en los anillos de Einstein que se forman.
Crédito de la Ilustración: © Carl Knox. OzGrav, Universidad Tecnológica Swinburne.
Crédito de la fotografía (Nebulosa de la Tarántula): Blake Estes y Christian Sasse, iTelescope.net