La Cascada de Kemble              

 

 

Esta llamativa línea de coloridas estrellas, muy débiles para poder ser observadas ver a simple vista, se le conoce como la cascada de estrellas de Kemble y está designada como Kemble 1. Por la disposición y colorido de las estrellas que involucra el trazo imaginario, este inspira asombro cuando se ve con binoculares. Ubicada en el cielo septentrional al igual que la Osa Mayor, la Cascada de Kemble es un asterismo, no una constelación.

 

La hermosa Cascada de Kemble es visible en el cielo del norte, hacia la constelación de la Jirafa (Camelopardalis). Esta cadena de aproximadamente 20 estrellas no relacionadas, con un brillo entre 7ma y 8va magnitud, exceptuando una componente de 5ta magnitud, abarca más de cinco veces el ancho angular de la Luna Llena. En la imagen podemos apreciarla extendiéndose diagonalmente, desde la esquina superior izquierda, en las adyacencias del cumulo abierto NGC 1502, hasta la esquina inferior derecha.

 

La Cascada de Kemble fue popularizada el siglo pasado por el fraile franciscano y astrónomo aficionado Lucian Kemble, quien la había observado mientras barría el cielo del norte con un binocular 7×35. Kemble, la describió en una carta a Walter Scott Houston, como "una hermosa cascada de estrellas débiles cayendo desde el noroeste hasta el cúmulo abierto NGC 1502". Houston quedó tan impresionado con el asterismo, que escribió un artículo sobre este en su columna Deep Sky Wonders en la revista de astronomía Sky & Telescope en 1980, donde la llamó La Cascada de Kemble (Kemble's Cascade).

 

Crédito de la imagen: Tommy Lease.