A  S  T  R  O  B  I  O  G  R  A  F  I  A  S 


 

Blanca Silveira
(Barquisimeto, 1905 – Barquisimeto, 06 de febrero, 1989)

 

 

Por Jesús A. Guerrero O.

Asociación Larense de Astronomía, ALDA.

 

A manera de biografía

Recuerdos de conversaciones

con Jesús Guerrero y Otto Cividanes Lira.

 

 

        Conocí a Blanca Silveira en el año 1983, cuando conversando con el periodista Otto Cividanes Lira, me mencionó que en Barquisimeto existía una señora que dedicó gran parte de su vida a la astronomía.

 

        Poder ingresar a su casa, una de las pocas que resistió el terremoto de 1812 en Barquisimeto, fue toda una proeza. Sólo amparado en el nombre del amigo Otto Cividanes Lira, fue que logré acceder a ésta sin par morada de dos grandes personalidades del siglo XX en el estado Lara: Blanca y su hermana Emma Silveira.

 

        La natural desconfianza ante un desconocido desapareció cuando le mencioné que estaba interesado en reactivar los trabajos de astronomía, en el estado Lara.

 

        Fue como abrir la exclusa de una compuerta. Innumerables narraciones y experiencias, de las cuales hoy lamento profundamente no haberlas grabado, ya que constituirían una parte importante de la historia de la astronomía en Lara y Venezuela.

 

        Hija del notable abogado Dr. Manuel Silveira y de Doña Palmacia Dolores Barrio Yépez, Blanca Silveira se encuentra emparentada con uno de los fundadores de Barquisimeto, el conquistador Damián del Barrio.

 

        Victima de la Meningitis en la infancia, desde muy corta edad estuvo postrada en una silla de ruedas. Esta limitación física, disparó potencialidades que poseía, como una gran facilidad para los idiomas, ya que aprendió inglés y francés de manera autodidacta. En varias ocasiones escuche su narración, acompañada de su risa muy pícara, en donde describía con lujo de detalles la cara de asombro de su padre, cuando en una conversación que sostenía en francés con otro abogado de la época, ella intervino para aclarar un aspecto que habían mencionado sobre su persona y sus limitaciones.

 

        Otras de las habilidades que desarrolló, a pesar de tener limitaciones motoras en las manos, fue la de pianista. Ayudada por su hermana, Emma Silveira, célebre pianista larense, aprendió a tocar y en muchas ocasiones amenizó reuniones sociales, tocando melodías célebres.

 

        Dos acontecimientos astronómicos marcaron su existencia. El paso del cometa Halley, en 1910, y el eclipse total de Sol, en 1916.

 

El cometa Halley.

        El paso del cometa Halley, en 1985, fue una excelente ocasión para conversar extensamente sobre esa gran experiencia que tuvo, en 1910.

 

        Su rostro se iluminaba cuando hablaba del Halley. Me comentaba que a través de la prensa de la época se instruyó a los padres a no dejar salir a sus hijos a ver tan escalofriante espectáculo, ya que podrían envenenarse con los gases de la cola del cometa. Es importante recordar que la Tierra atravesó la cola del cometa el 18 de mayo de 1910. De nada valieron los comentarios de su padre, muchas personas encerraron a sus hijos en sus casas, condenándolos a no observar tan impresionante evento astronómico.

 

        Nos contaba… “mi padre nos llevó al puente Bolívar, ubicado cerca de la casa y desde ahí pudimos ver una noche llena de guirnaldas. Parecía que habían regado escarcha en el cielo”.

 

        Ante mi pregunta de cómo una niña de tres años (ella sostenía que había nacido en 1907) podía recordar con tanto detalle tan espléndido espectáculo, una risa picara se encendía en su rostro y el comentario… “siempre fui una niña muy precoz”.

 

        Los registros e informaciones que tenemos de ella nos hacen inferir que nació el 12 de Julio de 1905, lo que haría que para la fecha del paso del Halley, tuviese 5 años, una edad mucho más cónsona para guardar tan frescos e intensos recuerdos.

 

        Una reflexión muy triste guardo de las conversaciones que sostuve con ella. Cuando le llevé la foto del cometa Halley, tomada por Pablo Pérez, miembro de ALAfA, me hizo el siguiente comentario… “uno debe tener mucho cuidado cuando le pide deseos a Dios. Yo le pedí estar viva para el retorno del cometa Halley y fíjese que estoy casi ciega”… en realidad costó mucho para que ella pudiera ver el cometa Halley, al menos en una fotografía.

 

El eclipse de Sol de 1916.

        El eclipse total de Sol del 6 de febrero de 1916, fue otro evento astronómico que logró observar gracias al ímpetu científico de su padre. Con 11 años de edad, hizo algunos comentarios que fueron remitidos al entonces coordinador nacional del eclipse, el Dr. Luís Ugueto Pérez.   

 

        En varias ocasiones intentó explicarme el “aparato” que fabricó su padre para observar el eclipse. Su hermana María, unos tres años mayor que ella, era mucho más animosa a la conversación que Blanca. María me comentaba que vio el eclipse en una ponchera de agua pintada con azulillo (un blanqueador que existía para la época y que venía en pequeños trozos cuadrados).

 

        Blanca era de hablar muy pausado. María era intensa. Cuando interrumpía la conversación, Blanca callaba y la miraba de reojo por sobre los lentes. Cuando María se daba cuenta, pedía disculpas y dejaba paso a la disertación de Blanca. Siempre admiré la condescendencia de María a Blanca. A pesar de ser mayor en edad, la respetaba mucho y viendo su comportamiento, en realidad parecía que Blanca era mayor que María.  

 

        Por sus comentarios infiero que la observación la realizó por proyección a través de un instrumento óptico.

    

La Sociedad Astronómica de Venezuela.

        En 1957 se funda en Barquisimeto, la Sociedad Astronómica de Venezuela, Capítulo Lara, de la cual pasa a ser la Secretaria Permanente.

 

        De esta Sociedad existe muy poco material publicado y si alguien lo posee, todavía lo mantiene en secreto.

 

        Por las conversaciones que sostuvimos con Blanca Silveira, señalamos como una actividad muy importante desempeñada por la SAV , la ocultación de una estrella por el asteroide 9 Metis, en la década del 60. Esta ocultación fue reportada a nivel mundial a la sociedad astronómica francesa, cuyo reporte era elaborado por Blanca Silveira, dado su conocimiento del idioma y en inglés a los Estados Unidos y China. De todas las instituciones a las que fue reportado el evento recibieron felicitaciones por el esfuerzo y la calidad del informe.  

 

El homenaje en vida.

        Como un homenaje a una vida dedicada al estudio y práctica de la astronomía, la Asociación Larense de Aficionados a la Astronomía , ALAfA, asociación que después dio luz a la actual Asociación Larense de Astronomía, ALDA, bautiza en Marzo de 1986 su naciente biblioteca con el nombre de “Blanca Silveira”.

 

        Cuando hice de su conocimiento la decisión que habíamos tomado, expresó con una extraordinaria humildad… “no creo merecer tan grande reconocimiento”

 

        Claro, en ese entonces y todavía en la actualidad, nuestra biblioteca es un conjunto de libros de astronomía, física y matemática en unos cuatro estantes. Pero es objetivo de nuestra asociación convertir al Centro de Información y Documentación “Blanca Silveira” en uno de los puntos de referencias científicos del estado Lara y de la República Bolivariana de Venezuela.

 

        Blanca y su hermana María tenían una memoria excelente. En una ocasión les llevé una ficha que estaba preparando la asociación sobre las constelaciones. En ese momento les llevé las fichas de las constelaciones Géminis y Tauro. María ya estaba ciega y Blanca veía con mucha dificultad, sin embargo, me describieron las estrellas principales de cada constelación, realizando un perfecto recorrido imaginario. Blanca me recalcó que al observar Géminis, debía observar detalladamente M35 (un cúmulo estelar abierto) y a la estrella Alhena (una de las principales estrellas de la constelación).

 

        Antes de la constitución de ALAfA, el 3 de abril de 1985, me reuní en unas tres ocasiones con estudiantes del Politécnico de Barquisimeto en la biblioteca de la casa Silveira, situada en la carrera 16 entre calles 22 y 23. A todas las reuniones asistió Blanca Silveira, a pesar de su delicado estado de salud. La astronomía era su alimento. Daba gusto escuchar su disertación, sobre cualquier tema astronómico. Dada la imposibilidad (hasta ese momento) de poder reactivar la Sociedad Astronómica de Venezuela, decidimos constituir ALAfA y posteriormente, ALDA.

 

        Blanca fallece en la ciudad de Barquisimeto, el 6 de febrero de 1989, dejando en el seno de la comunidad científica larense un extraordinario ejemplo de abnegación a seguir.