A  S  T  R  O  B  I  O  G  R  A  F  I  A  S 


 

 

Eratóstenes de Cirene

(276 – 194 ac)

 

 

Por Milagros R. Pacheco

Asociación Larense de Astronomía, ALDA.

Club de Astronomía “Humberto Fernández-Morán” IUETAEB.

 

Nacido en la ciudad de Cirene en el norte de África (hoy día Shahhat, Libia); Eratóstenes fue conocido por sus amplios conocimientos, ya que dedicó su vida a la investigación y al estudio de los más diversos campos del saber; destacándose tanto en sus mediciones astronómicas como en la medición de las dimensiones de la Tierra.

 

Siendo director de la Gran Biblioteca de Alejandría, Eratóstenes leyó en unos textos que al mediodía del Solsticio de Verano, una columna en la ciudad de Siena no proyectaba sombra. Al notar que para ese mismo día, las columnas y obeliscos en Alejandría, producen sombra, llega a la conclusión de que la superficie de la Tierra debe ser curva. Entonces contrata los servicios de una persona para que mida los pasos entre ambas localidades. Teniendo esa distancia y midiendo el ángulo de la sombra de un estilo, con un trabajo trigonométrico, logra establecer el diámetro de la Tierra.

 

Los resultados de este estudio obtuvieron un notable grado de aproximación y es considerado como el primer intento científico en medir las dimensiones de nuestro planeta.

 

Otro estudio desarrollado por Eratóstenes fue la Esfera Armilar, un instrumento usado para la determinación de la oblicuidad de la eclíptica (el plano del Sistema Solar).

 

Se dice que realizó un calendario que poseía años bisiestos y un catálogo que contenía 675 estrellas. Creo el primer reloj solar moderno y lo llamó Shaphe.

 

Eratóstenes era llamado por sus detractores, Pentathlos, nombre de un atleta que participó en los Juegos Olímpicos de la época y que tenía diversas especialidades pero en ninguna terminaba de primero; otro apodo que le daban era el de Beta (por β, la segunda letra del alfabeto griego) ya que le endilgaban siempre el segundo lugar en todas las investigaciones científicas que realizaba. Estos apodos no dejaron de ser recursos de sus detractores, ya que en realidad, Eratóstenes se destacó en muchas de las disciplinas científicas que ejerció.

 

En las matemáticas, creo la Criba de Eratóstenes, una tabla agujereada por medio de la cual se obtenían los números primos. También aportó muchos de sus conocimientos a la geografía, siendo uno de sus más notables el trazado de la ruta del Nilo a Khartoum y la descripción de la región Eudaimon Arabia.

 

Eratóstenes realizó dos obras poéticas tituladas Erigone y Hermes inspirado por la astronomía; sumado a esto escribió varios tratados filosóficos.

 

En el 255 aC, el faraón Tolomeo Evergetes se interesó en Eratóstenes gracias a la fama que había obtenido por todos sus estudios y lo nombró como el tercer bibliotecario de la Gran Biblioteca de Alejandría; famosa por haber sido el sitial de una parte considerable del conocimiento de la antigüedad.

 

Este gran astrónomo murió anciano y ciego a los 82 años por inanición voluntaria en Alejandría. Uno de los cráteres de la Luna lleva su nombre como homenaje.