A S T R O B I O G R A F I A S
Svetlana Savitskaya
(08 de
agosto de 1948, Moscú - )
Por: Eddy
Valera
Asociación
Larense de Astronomía, ALDA
Históricamente en la competencia de género se refleja cómo las mujeres han ido
desafiando los prejuicios sociales y las barreras estructurales que limitan su
participación en diferentes aspectos, es así como paso a paso han sido
protagonistas de hazañas que de alguna manera cuestionan la supuesta
inferioridad intelectual, física y social a que han sido sometidas a través del
tiempo.
Conocida es la proeza de mujeres como Svetlana Yevguénievna Savitskaya
la primera en realizar una caminata espacial en el año 1984 y la segunda mujer
en volar al espacio en el año 1982, ya que la primera fue Valentina
Tereshkova, la primera cosmonauta y al mismo tiempo civil que viajó al
espacio, en el Vostok 6 lanzado en 1963.
Svetlana Yevguénievna Savitskaya, en ruso: Светла́на Евге́ньевна
Сави́цкая, es aviadora, astronauta, política, militar, escritora, exploradora,
piloto de pruebas y profesora de universidad. Nació en Moscú, el 8 de agosto de
1948. Es hija de Yevgeny Savitsky y Lydia Savitskaya.
Su padre fue un mariscal de la aviación, piloto de combate de élite y dos veces
condecorado como Héroe de la Unión Soviética, teniendo un alto desempeñó
como comandante de las defensas aéreas de la Unión Soviética. Su madre
mantuvo un rol más enfocado en el entorno familiar tradicional de la época
soviética, acompañando el crecimiento de la familia en Moscú. Savitskaya
está casada con Víctor Hatkovsky, con quien tiene un hijo llamado
Constantin.
La
trayectoria e influencia de su padre determinaron profundamente su pasión por el
vuelo y la aviación. Es así como decide convertirse en cosmonauta, incluso mucho
antes del vuelo de Valentina, pues en 1961, cuando el segundo
cosmonauta del mundo Germán Titov realizó un vuelo más prolongado,
comprendió que ese era su camino. En ese momento tenía apenas 13 años.
Desde allí comenzó a superarse, y decidió que lo primero sería obtener la
condición de aviadora, y si su físico se lo permitía, ya que es una mujer de
complexión pequeña, continuar esforzándose hasta alcanzar la categoría de piloto
cosmonauta, proponiéndose la tarea de ser una buena piloto de aviación, pues en
esencia existía aún el criterio de que sólo los hombres podrían ser pilotos
cosmonautas.
Desde los 16 años practicó el paracaidismo sin el consentimiento de sus padres.
De hecho, éste tardó un año en conocer lo que la hija hacía a escondidas. Su
habilidad era más que obvia ya que logró 3 récords mundiales en los saltos desde
la estratósfera y 15 en saltos desde aviones a reacción. Cursó estudios en
Kaluga Aviation School hasta 1971 y su destreza en las alturas y la energía
que desprendía le valieron para ingresar en el Instituto de Aviación de Moscú,
en 1972. Tras finalizar los estudios trabajó de monitora de aviación y desde
1976, tras realizar un curso de estudios especializados en la escuela de pilotos
de avión, le otorgaron el título de piloto de pruebas del Ministerio de
Industria Aérea de la URSS. Ese mismo año ingresó en la oficina del diseño
de Yakovlev para contribuir a la mejora de las aeronaves.
En
1980 entró a formar parte de un grupo recién formado de cosmonautas mujeres,
preparándose para realizar vuelos espaciales en naves de tipo Soyuz.
Según cuenta, del grupo de ocho mujeres que comenzó la preparación sólo ella era
piloto, el resto eran médicos y científicas por lo que también fue la
preparadora de paracaidismo del grupo que se entrenaba.
Su
primer vuelo espacial fue en la nave Soyuz T-7 en 1982, duró 7
días, 21 horas, 52 minutos y 24 segundos, volvió a tierra a bordo de la
Soyuz T-5, debido a que la T-7 se quedó atracada en la estación
Salyut. Aunque ya tenía la titulación de piloto, en esa ocasión voló
como cosmonauta investigadora e hizo varios experimentos en la estación. Dos
años más tarde efectuó su segundo vuelo al espacio junto con Igor Volk
y Vladimir Dyanibekov en la nave Soyuz T-12 que
tenía como objetivo trabajar en la creación de una estación espacial
permanentemente habitada. En esta ocasión, fue la primera cosmonauta en realizar
una actividad extravehicular (EVA), es decir, un paseo espacial, que duró 3
horas y 35 minutos. Allí, Svetlana se encargó de cortar y soldar
algunos materiales para el suministro energético de la estación.
Ese
segundo vuelo y salida al espacio fue casual, pues estaba previsto que después
de ella, en 1982 volara otra cosmonauta, pero al final se decidió aplazarlo, y
solo cuando trascendió que las estadounidenses preparaban la primera salida al
espacio, se decidió enviar nuevamente a Svetlana, por su
experiencia, para hacer la hazaña.
En
su trayectoria como cosmonauta ha demostrado que posee una resistencia y fuerzas
extraordinarias. A nivel técnico e histórico, el tamaño de su cuerpo y su género
desafiaron los sesgos de la época como el mito del físico masculino. En la Unión
Soviética del siglo XX existía el criterio generalizado de que solo los hombres
contaban con el físico adecuado para ser pilotos de pruebas y cosmonautas.
Savítskaya rompió este prejuicio al dominar exigentes pruebas de alta
velocidad, acrobacias aéreas y fuerzas G.
Su
resistencia en la caminata espacial (EVA), el 25 de julio de 1984, al permanecer
3 horas y 35 minutos en el vacío del espacio fuera de la estación Salyut 7,
su control de un traje espacial inflado a presión que requiere una inmensa
fuerza física en los brazos y manos, especialmente al realizar trabajos pesados,
su trabajo industrial de alta exigencia al manipular herramientas pesadas para
realizar soldaduras, cortes de metal y experimentos técnicos durante su caminata
espacial y otras tareas extenuantes demostraron de forma definitiva su capacidad
de operar en órbita.
En
su carrera espacial además de dificultades técnicas y riesgos vitales que asumió
como el resto, como mujer pionera en este ámbito profesional, sufrió el machismo
de algunos de sus compañeros como lo testimonian también las palabras de acogida
que tuvo por parte de los mismos cuando se abrió la escotilla de la estación
espacial soviética: "Tenemos un delantal preparado para ti, Sveta" y dicho por
la propia protagonista, tras su primer vuelo “ya nadie tenía preguntas, nadie
decía que la cosmonáutica era exclusivamente para varones. Ya no se atrevían a
decirlo, aunque no a todos, por supuesto, les gustaba”.
Tras no poder cumplir el sueño de pilotar la nave Burán, la cual
realizó un solo vuelo, que fue exitoso pero sin tripulación y que por problemas
financieros y la caída de la URSS, se decidió cerrar el programa, resuelve pasar
a la vida política, labor que desempeña hasta ahora. En éste ámbito desde 1989
hasta 1991 fue diputada popular del Parlamento Soviético. Más tarde, fue
elegida para la Duma Estatal –actualmente sigue siendo miembro como
representante del Partido Comunista de la Federación Rusa– e ingresó en el
Comité de Defensa.
Savitskaya acumuló más de 2.000 horas de vuelo y
aprendió a dominar más de veinte tipos de aviones. Fue probadora de aviones de
combate supersónicos y despegue vertical y aterrizaje vertical, de muchos
aviones deportivos y del avión de pasajeros Yak 42. Obtuvo muchos
galardones y reconocimientos después de efectuar su segundo viaje espacial.
Entre otros, fue elegida dos veces como Héroe de la Unión Soviética, fue
condecorada además con dos Órdenes de Lenin y la Orden de la Insignia
de Honor. Asimismo, posee una medalla de oro y 18 diplomas de la FAI
(Federación Aeronáutica Internacional), 16 medallas de deporte de la URSS, y una
medalla especial por superar la marca de permanencia en el espacio abierto.
Es
considerada la última cosmonauta soviética, puesto que Yelena V. Kondakova,
siguiente en viajar al espacio el 3 de octubre de 1994 en la Soyuz TM-20,
lo hizo ya como ciudadana rusa.
REFERENCIAS
https://montesteam.org/svetlana-savitskaya/
https://es.wikipedia.org/wiki/Svetlana_Sav%C3%ADtskaya

