98 años del evento de Tunguska         

Por Jesús A. Guerrero O.

Mañana, 30 de junio, se cumplen 98 años del espectacular evento de Tunguska.

En la madrugada del día 30 de Junio de 1908, en la región de Siberia donde fluyen los ríos Podkamenaya Tunguska y Nizhniaya Tunguska, ocurrió una gigantesca explosión que superó en dos mil veces la bomba lanzada en Hiroshima. Esta explosión destruyó árboles de distintos tamaños en una extensión de más de 2.200 kilómetros cuadrados y produjo una onda sísmica que fue detectada en sitios tan alejados del lugar como San Petersburgo y San Francisco.

La región del evento de Tunguska.

 Posterior a la explosión, ocurrieron las denominadas noches blancas. Por más de una semana, las noches lucieron inusualmente brillantes. En lugares tan apartados de la zona del acontecimiento, como Londres, se reportaron luces en el cielo, que incluso permitían leer durante la noche sin el auxilio de ninguna luz artificial.

El 3 de Julio, los científicos atribuían las noches blancas a perturbaciones eléctricas ocurridas en la alta atmósfera terrestre producto de explosiones solares. Similares noches fueron reportadas después de la erupción del volcán Krakatoa en 1883.

El observatorio de Irkutsk, a 900 kilómetros del epicentro del evento, reportó perturbaciones en el campo magnético de la Tierra.

¿Qué ocasionó tal explosión? ¿Qué perturbaciones se produjeron a partir del colapso? ¿Qué efectos persisten hasta el día de hoy? Son algunas de las interrogantes que se han planteado los científicos, algunas de las cuales permanecen aún sin una respuesta convincente.

Las primeras expediciones.

El primer investigador en llegar al sitio del acontecimiento fue Leonid Kulik, quien arriba al sitio de la tragedia, 19 años después de que ocurriera. Kulik consiguió con bastante problema los servicios de un guía de nombre Ilya Potapovich Petrov e inició en Abril de 1927 los trabajos científicos para desentrañar lo ocurrido.

Las huellas que registra del suceso son impresionantes. En sus recuerdos, Kulik escribe ”...no me puedo imaginar realmente toda la grandiosidad de esta caída excepcional... desde aquí, desde nuestro punto de observación, no se ven síntomas de bosque; todo está derribado y quemado alrededor... a esta área muerta se aproxima un bosque joven de 20 años... da miedo ver a estos gigantes de 80 centímetros de diámetro quebrados por la mitad como si fueran cañas...”

 

  “... existen huellas de quemaduras tanto en el bosque tumbado, los restos de arbustos y musgos y en las cimas y pendientes de las montañas, como en la tundra y las islas aisladas de tierra entre los pantanos cubiertos de agua...”

Kulik realizó varias expediciones hacia el sitio de Tunguska, hasta que debido a la II Guerra Mundial debió suspenderlas.

Leonid Kulik murió en la II Guerra Mundial. Este infeliz acontecimiento retrasó el trabajo científico hasta el año de 1958, cuando se reinician las investigaciones con la trabajo conducido por el científico K. Florenski.

Estas expediciones siguieron en 1963, con la conducida por Nikolai Vasiliev. No fue sino hasta el año 1990 cuando se permitió el acceso de expediciones científicas provenientes del extranjero. Hasta el momento, se han realizado más de 60 expediciones al sitio de Tunguska y se ha desarrollado un extraordinario trabajo de colaboración científica sobre el evento.

Tunguska hoy.

 El no haber conseguido una herida estelar (cráter), todos los análisis científicos conducen a la conclusión de que el objeto que produjo la devastación en Tunguska, explotó en el aire.

Levantamientos topográficos y trazado del apilamiento de árboles producidos por la caída, han permitido establecer la trayectoria y tamaño del objeto. Hoy se estima que el objeto que produjo el evento de Tunguska fue un meteoroide de piedra de unos 80 metros de tamaño. Al penetrar nuestra atmósfera a una velocidad de 22 Km/s y con un ángulo de 30º sobre el horizonte, liberó una energía de unos 29 megatones de TNT. El destello producido por la explosión alcanzó un brillo equivalente a 100 veces nuestro Sol a una distancia de 100 Km.

Representación de la mariposa de Tunguska

La secuencia que se muestra es parte de un excelente trabajo realizado por Diane Neisius, que recopila los últimos trabajos y conclusiones sobre el evento de Tunguska. Hoy,  se asume que el objeto explotó a una altura de 16 Km sobre la superficie. Que en su ingreso, recorrió unos 125 Km sobre la superficie de la Tierra. Que la bola de fuego que produjo la explosión alcanzó unos 13 Km de tamaño y que el hongo de polvo y gases se extendió por una altura de unos 60 Km y un ancho de 200 Km.  

 

 

Secuencia de lo ocurrido, realizada por Diane Neisius

Hoy, un bosque joven se sobrepone a esta espectacular caída. Las huellas de este “roce” cósmico están desapareciendo rápidamente sobre la faz de nuestro planeta.

 

El sitio de Tunguska, hoy

 

El bosque joven avanza sobre las ruinas

Sólo nos resta estar atentos y vigilantes. No en balde, se están haciendo grandes inversiones para el sistema de detección temprana de objetos que se acerquen peligrosamente a nuestro planeta. Aún hoy, sería muy difícil detectar un objeto de 80 metros acercándose a nosotros. Los científicos estiman que un objeto pequeño (unos 200 metros) que penetrase lentamente a nuestra atmósfera (unos 30 Km/s – recuerden que los meteoros ingresan entre unos 40 – 70 Km/s) produciría una explosión equivalente a 1.000 Megatones de TNT, generando un destello equivalente a 10.000 veces el brillo de nuestro Sol, a una distancia de 100 Km, algo verdaderamente catastrófico!