La telesalud y la telemedicina: herramientas para la salud           

 

Por Andrés Eloy Mendoza R.

Bioingeniero.

 

       

Estas tecnologías nos permitirán mejorar los estándares del cuidado de la salud en todo el mundo.  La Internet nos proporciona una oportunidad importante para la educación a distancia y para la diseminación de conocimientos médicos para apoyar esta meta.

Michael E. DeBakey, M.D.

Houston, Octubre 22, 1996

 

        Un sistema de salud puede ser evaluado por el acceso de la población a los servicios, la calidad de estos, los resultados y los costos.  Uno de los problemas más serios que presenta la salud en Venezuela es el acceso a servicios de calidad en las comunidades rurales.  En estas zonas es difícil en la mayoría de los casos el acceso al cuidado médico y más aún el acceso a un especialista.  Hasta cosas sencillas como pueden ser una campaña contra alguna enfermedad común o la divulgación de normas de higiene o control de una condición, se hacen muy difíciles en las regiones más apartadas.  Además de esto, cuando el cuidado de las personas de estas comunidades lejanas es provisto por centros médicos de ciudades más grandes, entonces surge el problema de la falta de seguimiento al cuidado y/o tratamiento.

 

        Afortunadamente en Venezuela la computación y las telecomunicaciones han tenido un desarrollo notable en los últimos años e imperceptiblemente se ha logrado un buen despliegue de estas tecnologías aunque esto aún no es suficiente para cubrir todo el país.  No obstante, el lanzamiento del satélite “Simón Bolívar” abre  un horizonte inmenso de esperanzas a las comunidades lejanas y tradicionalmente olvidadas.  Entre los avances que se aguardan con gran expectativa, la telesalud debe ser una de las disciplinas de más desarrollo en el futuro inmediato, impulsada por la computación y los medios de comunicación actuales, ya que el satélite permite el enlace con las zonas más remotas y con sitios a los cuales no llegan las redes tradicionales.

 

        En el presente, la telemedicina y la telesalud son términos muy en boga en el país y en gran parte se debe al lanzamiento del satélite venezolano y a las grandes expectativas que se han generado alrededor de todo esto. Aunque hay algunas  variaciones en las definiciones que dan los autores sobre estos términos, podemos hacer un resumen de cada uno y así entendemos mejor lo que se puede lograr con estos avances.

 

        Con el avance de las telecomunicaciones se comenzó a enviar información de parámetros fisiológicos de una ubicación a otra.  Telemedicina fue el término acuñado para definir el uso de las tecnologías de comunicaciones en la realización del acto médico o alguna consulta médica a distancia.  Luego las mismas tecnologías fueron agregando otros usos y aplicaciones y expandiendo sus alcances.  Así llegamos al concepto más aceptado por los expertos actualmente y que incluye la forma como se realiza y lo que abarca esta disciplina.  Podemos entonces decir que “la telemedicina utiliza las tecnologías de información y telecomunicaciones para transferir información médica para el diagnóstico, terapia y educación”[1].

 

        Al incluir en la definición la educación, entonces se amplía el término. Ya no solo comprende el acto médico transmitido para fines de diagnóstico o terapia sino que incluye además la transmisión de este para educar tanto a otros profesionales de la salud como a la población misma.

 

        La tecnología siguió agregando posibilidades y abriendo horizontes para la asistencia en materia de salud y así surgió el término “telesalud” el cual es más amplio e incluyente y lo entendemos como “la aplicación de las tecnologías de información y telecomunicaciones para transferir información del cuidado de la salud para brindar servicios clínicos, administrativos y educativos”[2].

 

        El término “telemedicina” básicamente se limita a la medicina en sí y en particular en seres  humanos.  Al incluir la información administrativa del cuidado de la salud se reconoce como parte de esta disciplina el envío de información que poco o nada tengan que ver con contenido clínico o médico.  Así mismo, en la parte de educación a distancia se incluye cualquier tópico que tenga que ver con salud, no solo el acto médico en sí, de manera tal que cualquier uso que se le dé a los medios actuales de comunicación, sea Internet, redes públicas o privadas, si se usa para algo que en alguna forma tenga que ver con salud, eso es telesalud. Por ello, los sitios en Internet que dan consejos sobre cómo prevenir enfermedades, cómo dar masajes, que recomiendan dietas o que despliegan información sanitaria y cosas por el estilo, están haciendo telesalud.  Como podemos ver, el término telesalud es muy incluyente.

 

        Hay algunos otros términos muy en boga hoy día y que no cubriremos por razones de espacio, pero hay uno en particular que no queremos dejar pasar desapercibido y es el E-health.  Este es un término que se ha puesto de moda en el inglés y que si consultamos glosarios de telesalud o preguntamos a verdaderos expertos en el área, lo definen simplemente como un sinónimo de telesalud.  Sin embargo, algunos dicen que este término se refiere a todas las formas electrónicas del cuidado de la salud realizadas a través de internet y esto va desde información básica hasta servicios ofrecidos por profesionales o por los propios consumidores[3].  No obstante, la mayoría de expertos consideran que el término Telesalud incluye el de e-health.

 

        La doctora Melva Márquez, profesora en la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad de Los Andes en Mérida, Venezuela, es precisamente especialista en lingüística aplicada a la tecnología y nos dice: “Desde el punto de vista de su procedencia, e-health es un anglicismo puro porque no tiene ningún tipo de adaptación ortográfica al español. Desde el punto de vista de su formación léxica es un término pseudoprefijado”.  En su tesis doctoral ella llamó pseudoprefijos a aquellos afijos de origen léxico ubicados en anteposición y que representan una palabra o un término. Ejemplos de esto son: e-, de electronic; m- de mega.

 

        En general podemos decir que la telesalud tiene dos grandes modalidades según el momento de envío y recepción de la información, una es síncrona o en tiempo real y la otra es asíncrona.  Como se puede intuir, se habla de telesalud en tiempo real cuando el acto o intercambio de información se realiza al momento, esto es, mientras los actores están conectados a través del sistema.  La telesalud asíncrona es aquella en la cual la interacción entre los actores no ocurre instantáneamente, es decir, los actores no tienen que estar conectados al mismo instante.  En este caso pueden usarse herramientas como el correo electrónico.  Quien envía la información lo hace sin importar si el destinatario está conectado al sistema en ese instante.  El receptor al conectarse encuentra la  información, la revisa y responde emitiendo su opinión o consejo y quien originalmente envió el mensaje leerá la respuesta la próxima vez que se conecte al sistema.

 

        Depende de la aplicación, de la tecnología disponible, de la especialidad y de las necesidades, una modalidad será más apropiada que la otra.  En la próxima entrega daremos algunos ejemplos de esto y hablaremos sobre algunas de las tecnologías de telesalud y sus  aplicaciones.

 

        El potencial de la telesalud es enorme y cada día sus horizontes se expanden más. En la medida en que la ciencia y la tecnología avanzan se agregan nuevas posibilidades al quehacer mientras tanto la sociedad moderna se adapta más a la tecnología. Una de las herramientas que ofrecen los adelantos de la ciencia y la tecnología es precisamente el tema que nos ocupa en este artículo, la telesalud.

 

        La telesalud tiene un gran potencial en cuanto a su uso y en cuanto a los beneficios que puede traer a toda la humanidad.  Pero es necesario comprender sus principios y la tecnología para usarla en forma efectiva y segura con el fin de optimizar el uso de los recursos disponibles.

 

        La telesalud puede ayudar enormemente para brindar asistencia en materia de salud a comunidades en áreas remotas. Los hospitales y centros de salud de cuidados primarios tanto rurales como urbanos son los primeros que vienen a la mente cuando pensamos en sitios donde los beneficios de la instalación de un sistema de telesalud se pueden hacer realidad. Además de esto, la telesalud también se puede usar en las prisiones y centros de detención con el fin de brindar asistencia a los reclusos y trabajadores de esos sitios.  Esto ayuda no solo a brindar la atención más rápida sino que también evita gastos en el traslado de reclusos por los costos del personal que es necesario desplegar para preservar la seguridad en los sitios a los cuales los reclusos son trasladados.

 

        Las guarderías, escuelas y centros de educación en general pueden tener un servicio de telesalud el cual les permita tener acceso a los servicios de salud inmediatamente sin necesidad de trasladarse y el tiempo que se ahorra en esto puede ser muy importante. También los centros de cuidado de ancianos o niños especiales son lugares ideales para instalar un punto de acceso a un sistema de telesalud.  Esto ayudará en la prevención y educación de las comunidades y tal vez así ocurran cambios en la forma de conducta para un mejor estilo vida y una mayor salud.

 

        Hay estudios que indican que el cuidado de pacientes en el hogar se puede mejorar mucho con sistemas de telesalud en el hogar.  Estos estudios indican que el número de visitas a las salas de emergencia se reducen y esto ayuda a descongestionar los centros para atender los casos que necesariamente tienen que ser atendidos en persona.

 

        Otra aplicación importantísima que puede tener la telesalud y en particular la telemedicina es en los casos de desastres naturales o producidos por el hombre y de grandes proporciones.  Ya la telemedicina ha demostrado su utilidad en casos como el del terremoto de Armenia en 1988 antes mencionado.

 

        No obstante, algunos pueden llegar a preguntarse qué tan efectiva es la telesalud vista meramente desde el punto de vista médico.  Para verificar su efectividad, podemos remitirnos a trabajos publicados que hablan de una gran efectividad y un promisorio futuro.  Veamos uno en particular uno que es muy completo.

 

        El Centro de Telesalud de la Universidad de California en Davis, tiene estudios muy interesantes que demuestran la efectividad de la telesalud en cuanto a la satisfacción del paciente, del médico, resultados clínicos y efectividad en el costo.  Revisemos sus resultados para el año 2004 y tomemos en cuenta que las muestras son en promedio de unos 300 casos en cada renglón y las respuestas están evaluadas en la escala del 1 al 5, en donde 5 es la mejor calificación.

 

Pacientes

Grado de satisfacción con el resultado del uso de la telemedicina                              4,75

Grado de comodidad al hablar con el médico a través del sistema de telemedicina       4,62

Disposición a volver a usar la telemedicina                                                             4,91

 

Médicos

Grado de satisfacción en la comunicación con el especialista (en el caso de médicos generales que consultaban a un especialista)                                                                                                                   4,93

Capacidad para realizar el examen médico                                                                           4,81

Efectividad de la consulta a través de la telemedicina como una experiencia de aprendizaje       4,81

Si la consulta hubiese sido en persona, habría sido mejor.                                                     2,15

Disposición a volvería a usar la telemedicina                                                                        4,65

 

        Estos resultados son muy halagadores en cuanto a la efectividad de la telemedicina, en particular es interesante que la mayoría de los  usuarios piense que la consulta médica a través de la telemedicina sea tan efectiva como en persona y que estén dispuestos a volver a usar el sistema.  En este artículo se muestra el promedio en el último año del estudio, pero un detalle muy interesante que no aparece reflejado aquí es que estos promedios tienden a mejorar cada año. Esto hace pensar que en la medida en que los  usuarios y operadores del sistema se familiarizan con la telesalud, ésta se hace más efectiva.

 

        Otros aspectos evaluados en estos estudios y que no son menos interesantes que los ya mencionados son los que muestran que con los programas de salud en el hogar a través de la telemedicina, estos pacientes realizaron menos visitas a la sala de emergencia. Algo que parece dramático es que se haya producido un cambio de diagnóstico en el 50% de los casos gracias a la telemedicina y en el 81% de los encuestados se haya producido un cambio de tratamiento.

 

        Pero si aún quedan dudas de la efectividad de la telesalud, solo es necesario revisar algunos casos emblemáticos en el uso de estas tecnologías, como lo fue el ya mencionado terremoto de 1988 en Armenia o la atención a heridos durante la guerra del Golfo en 1992 y en la más reciente invasión a Irak, esta aplicación realizada por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

 

        Un caso en particular que vale la pena mencionar y revisar un poco más a fondo es el del Presidente de la Federación Rusa, Boris Yeltsin en el año 1996.  En plena campaña electoral ese año, Yeltsin presentaba problemas cardíacos serios.  Siendo el Presidente de la segunda potencia mundial, se buscó la opinión de quizás el mejor cirujano cardiovascular del mundo en ese entonces. Fue así como el Dr. Michael DeBakey recomendó practicarle un bypass cuádruple. Pero antes se le sometió a un tratamiento para corregir otras cosas.  Desde el centro de telesalud del Texas Children’s Hospital en Houston, Texas, USA., el Dr. Debakey examinó a Yeltsin y monitoreó la evolución de éste hasta dar el visto bueno para su operación.  El Kremlin no estaba a gusto con que al Presidente ruso lo operara un médico de otra nacionalidad y por ello se seleccionó al Dr. Renat Akchurin para practicar la intervención.  El Dr. Akchurin había sido discípulo del Dr. DeBakey en Houston en los años ochenta.  El día 5 de Noviembre de 1996, el Dr. Akchurrin operó a Yeltsin, con el Dr. Debakey monitoreando la operación desde otro salón en el mismo Centro Cardiológico de Moscú. Luego el Dr. Debakey hizo seguimiento a Yeltsin nuevamente desde Houston.  Algunas de las transmisiones de este sonado caso fueron coordinadas por el Dr. Yadin David, director del Centro de Telesalud del Texas Children’s Hospital para ese entonces.

 

        Una pregunta que dicta el sentido común, es la siguiente: Si en el año 1996 la telesalud no se hubiese considerado confiable, ¿se habría usado ésta en el caso del Presidente de la segunda nación más poderosa del mundo?

 

        Luego de hablar de la efectividad de la telemedicina y la telesalud y después de ver algunos casos en los cuales ha sido  utilizada esta tecnología, podemos entonces hablar de algunos de los beneficios que traería un sistema social de telesalud en Venezuela y en particular en el Estado Lara.

 

        Uno de los primeros beneficios que podemos inferir es que las comunidades más lejanas seguramente recibirán más y mejor atención médica. Además de esto, el acceso a médicos especialistas será más fácil para ellos y el seguimiento de los pacientes será más constante. Los pacientes podrán recibir atención más rápido.  Un resultado de un buen sistema público de telesalud será que los hospitales tipo IV tenderán a descongestionarse al no ser necesario que pacientes de áreas lejanas se trasladen hasta éstos para buscar atención especializada.  Lo mismo debe ocurrir con los hospitales y ambulatorios urbanos. Los médicos especialistas podrán prestar sus servicios en sitios remotos sin necesidad de viajar y así mismo, los médicos generales que consultan especialistas a través del sistema recibirán consejos y se beneficiarán de la experiencia de éstos.

 

        Algo muy importante es que la gente de menos recursos económicos en zonas lejanas se verá menos obligada a viajar lejos de su lugar de residencia para recibir atención médica.  Esto implica que la población como un todo recibirá mejor y más atención y por ende debe mejorar su calidad de vida.  De esta manera habrá un uso más eficiente de los recursos técnicos y del talento humano.

 

        Pero también hay algunos beneficios intangibles en la instalación de un sistema de telesalud para las zonas lejanas o de difícil acceso.  Uno es que se reduce la sensación de estos grupos de estar aislados o abandonados.  Con un sistema tal, se mejora el rango de alternativas para los pobladores, que en muchos casos ni siquiera tienen otra opción que la de viajar a los centros especializados.  Con esto también se crea un espíritu de optimismo y se puede brindar pronta atención a pacientes que antes tardaban más en ser atendidos.

 

Agradecimiento:

Al Dr. Yadin David por su valiosa colaboración en la elaboración de este artículo. El Dr. David es fundador y primer Presidente de la Asociación Americana de Telemedicina (www.americantelemed.org) y asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) así como de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de Telesalud e Ingeniería Clínica y entre los diferentes países a los cuales presta asesoría hay que mencionar a la China, donde supervisa los respectivos programas de Telesalud e Ingeniería Biomédica.

 

Bibliografía

Latifi, Rifat.  Current Principles and Practices of Telemedicine and e-Health. IOS Press. Amsterdam. 2008. Pgs. 287.

Maheu, Marlene and others, E-Health, Telehealth and Telemedicine: A Guide to Start-Up and Success.  Jossey-Bass: A Wiley Company, San Francisco. 2001. Pgs. 380.

Nesbitt, Thomas.  Telehealth Today and Tomorrow.  Presentación en la Universidad de California en Davis, California, USA. 2003.

NORRIS, A.C., Essentials of Telemedicine and Telecare. John Wiley and Sons, LTD., West Sussex, England. 2002.  Pgs. 177.

Reid, Jim.  A Telemedicine Primer: Understanding the Issues.  ISBN 0-9653045-0-7.  Innovative Medical Communications, Des Moines, IA, USA.  1996.  Pgs. 303.

Telesalud en las Américas. Editado por la Organización Panamericana de la Salud, OPS.  Organización de los Estados Americanos.  ISBN 0-8270-4613-8. 2003. Pgs. 49.    


 

[1] NORRIS, A. C. Essentials of Telemedicine and Telecare, Pag. 2.

[2] Idem. Pag. 3.

[3] ALLEN, Ace y otros. E-Health, Telehealth, and Telemedicine. Pag. 3.